Historia el Calvario

Angel Obradors

Historia el Calvario

HIMNO

A LA STMA. VIRGEN DE LA SOLEDAD DEL MONTE CALVARIO

 

I

En la cima del Calvario

unos dulces ojos miran,

y mientras miran bendicen,

acompañan e iluminan.

 

Son los ojos de una Madre,

Madre entre todas Bendita,

que siempre alienta a sus hijos

desde el atrio de la Ermita.

 

ESTRIBILLO

 

Santa Madre del Calvario,

Bendita y Dulce Maria,

haz que nuestro amor, por ti

haz que nuestro amor, por ti

se haga eterna romeria...

 

II

Madre de la Soledad,

que velas desde el Calvario,

y das pureza al aroma

de su hermoso itinerario.

 

Que en la tierra que mas quiero,

acompañando tu pena,

caminen siempre contigo

"Romeros de Cartagena".

 

ESTRIBILLO

 

Santa Madre del Calvario,

Bendita y Dulce Maria,

haz qe nuestro amor, por ti

haz que nuestro amor, por ti

se haga eterna romeria.

 

Letra: Rosario del Carmen Garcia Romero

Musica: Jose Espinosa Perez

 


 

PREFACIO

 

- ¡¡Rafael, nene, ven inmediatamente, no sé como voy a sacar par­tido de ti!!

Rafaelico, como casi todos los días, hacía oídos sordos a los gritos de su madre Angustias y se escapaba hacia la losa "Scurra" cercana a los Caños para reunirse con su pandilla y bañarse, hasta que el reloj del estómago le avisara de la cercanía de la hora de comer.

Estamos en el mes de julio de 1.776, Angustias llamaba a su único hijo, desde la puerta de la choza en la que vivían en el barrio de Santa Lucía. Su marido Rafael" El Serones" había muerto, en la epidemia de tercianas de 1771; y Angustias se había volcado en la educación de su hijo.

A la vista del poco caso que hacía Rafaelico de sus gritos, cerró la puerta de su casa y se dirigió a la de D. Damián Rosique donde pres­taba sus servicios como criada ayudando a Da Florentina, esposa de Damián.

Da Florentina notó inmediatamente que Angustias estaba preocupa­da y como la apreciaba por ser mujer honesta, limpia y trabajadora, le preguntó por su ánimo.

- Ya ve señora, este hijo mío no piensa más que en jugar y es una pena, porque como usted sabe es listo y podría llegar a ser un hom­bre de provecho.

Florentina conocía a Rafael desde que tenía 7 años y se preocupó en enseñarle a leer, escribir y las cuatro cuentas. Rafael aprendió en menos de un año y sin esfuerzo; después y mientras vivió su padre le ayudó con las caballerías y en la reparación de los serones de carga, trabajo en el que su progenitor era un artista, y de ahí le vino su apodo:

El Serones.

 

Desde que murió su padre y aunque Angustias seguía manteniendo dos burros, que alquilaba para ayudarse en su pobre economía, Rafaelico lo único que hacía era limpiarlos por la tarde, ponerles el pienso, limpiar la cuadra que estaba a espaldas de la casa y vender el estiércol para las huertas que, desde Santa Lucía y hacia el este, proli­feraban debido a la cantidad y calidad del agua de San Juan y solici­taban este abono.

Rafaelico entregaba a su madre este dinero y el que conseguía de vez en cuando, a escondidas de los escribanos, al escribir alguna carta que le solicitaban; este oficio generalmente lo realizaba para los moros y esclavos que en aquella época residían en Cartagena para la realiza­ción de las obras públicas, y que no disponían del dinero que cobraban los escribanos, para comunicarse con sus familias en África ..

Florentina que conocía las virtudes del chaval y sobretodo su extre­ma honradez, preguntó a su madre si creía que estaría dispuesto a tra­bajar en algún oficio. Angustias que desde la muerte de su marido, no le gustaba que su hijo trabajara en algo cercano al mar de Mandarache, que era donde Rafael cayó enfermo, se lo dijo así a Da Florentina pero la idea de la señora iba por otros derroteros.

- Están empezando a construir una ermita nueva en el Calvario; como sabes mi marido es uno de los Hermanos a cuyo cargo está la ermita, el constructor que es Paco Parreño es muy buen amigo nuestro y creo que necesita personas de confianza ya que en estas obras, por ley, no pueden trabajar ni moros ni esclavos. Si te pare­ce Damián le habla y se puede hacer una prueba.

Angustias se echó llorando en los brazos de Florentina agradecién­dole el ofrecimiento, y cuando aquella misma tarde le dijeron que Rafaelico debía contactar lo antes posible con Parreño, le buscó y:

 

-Rafael, hijo, tienes la posibilidad de trabajar con un SGñor (1'1" es uno de los mejores maestros de albañilería de la COlllarca, si aprendes el oficio tendrás resuelta tu vida; además el saber escribir te lo va a facilitar. Por eso te pido que seas tan trabajador y honra­do como lo fue tu padre. Somos gitanos yeso te tiene que obligar a ser uno de los mejores para que nadie te eche en cara tu raza y así, el señor Damián y Da Florentina puedan estar orgullosos de haber­te ayudado.

A Rafael le agradó la posibilidad de trabajar en sitio tan abierto como el alto de San Juan y aprender un nuevo oficio, por lo que al día siguiente y a lomos de Lucero, se dirigió hacia el Calvario.

En una de las revueltas vio una mula que había tirado los serones de piedra porque la cincha se había partido. Se apeó y ayudó a dos per­sonas, que no conocía, a fijar los serones y volver a cargar la piedra; al acabar les preguntó:

-¿Saben donde puedo encontrar a Don Francisco Parreño?

El hombre de más edad, le miró con atención y vio frente a él un chaval espigado, vivo, con una tez color siena muy oscura y al pare­cer bastante dispuesto, por lo que le dijo:

- ¿Ququién ququiere saberlo? Yo soy Paco Parreño.

- Soy el recomendado de D. Damián y no he dicho buenos días

como me ordenó mi madre. Me llamo Rafael Heredia Zevayos. :Tu debes ser el hijo del Serones, tu padre era muy trtrabajador. Como ves, soy un poco ta.tartaja y me atranco en algunas letras, por eso no te llamaré por tu nombre, por tu color te llamaré Láguena. ¿te parece? ¿Qué sabes hacer?

- De burros y mulas sé bastante, de lo demás espero aprender si usted me enseña. También sé leer y escribir.

 

- Vas a empezar hoy mismo, cobrarás medio maravedí, te encarga­rás de tr.traer agua del aljibe, pi.piedra de la Batería Doctrinal del Departamento, arena de la ra.rambla de Santa Lucía y yeso y ladri­llos del almacén del Sr. Pedro. Si yo no estoy, le haces caso a Ginés, y señalo al otro, que es mi ayudante. Tu serás ayudante de peón hasta que vayas aprendiendo.

- Otra cosa, desde hace un año, y en esa cueva que hay a medio camino a la cu.cumbre, vive un ermitaño que se llama Tomás Aparicio, es hombre de muy pocas palabras que se pasa el día y la noche re. rezando y haciendo pe.penitencia, cuando te lo encuentres debes saludarle diciendo: Que la Virgen le pro.proteja y quede usted con Dios. El te contestará con alguna Jaculatoria. Ofrécele agua porque él no te pedirá nada excepto algún ladrillo o capazo de yeso, que te pedirá "po.por amor de Dios", y es que está haciendo con sus manos las estaciones del Vía Crucis que habrás visto al subir.

-¿ De acuerdo, Láguena?

Un año después, Láguena, había demostrado a Parreño que sabía desenvolverse muy bien, conseguía las piedras mejores a buen precio, no faltó ni un solo día al trabajo y por esa razón ya cobraba dos mara­vedíes y lo más importante, D. Damián que subía muy a menudo al tajo, comentó a Angustias que el maestro albañil estaba muy contento y que creía se iba a convertir en un excelente operario antes de acabar la obra.

El Sr. Rosique subía todas las semanas, dos o tres veces, para com­probar como iban las obras; en una de esas visitas, tuvo la desgracia de dar un traspié y torcerse el tobillo.

Al estar las caballerías cargando en la Batería Doctrinal" no podían

bajarle, y al ser la hora de comer, Láguena le ofreció un poco de atún de ijada y ensalada que había preparado su madre. Después de haber comido y bebido agua de la vinera que estaba a la sombra, y para ali­viar la espera, le preguntó algo que llevaba dando vueltas a la cabeza desde que había empezado a trabajar en la Ermita:

- Don Damián ¿cual es la historia de la Ermita?

Con el cariño que Rosique tenía al tema, no necesitaba más excusa para explicarle, durante la espera y la siguiente bajada a lomos de la mula, todo lo que conocía sobre ello.

 

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HISTORIA DE LAS ERMITAS

- En mayo del año 1256 El rey Alfonso X concedió permiso él los Padres Ermitaños de la Orden de San Agustín, para fundar una casa de Oración, que luego se convirtió en un Convento, cerca de la Fuente Santa. Al estar el convento bajo la advocación de San Juan, la fuente y todo el terreno adyacente se convirtió, hasta hoy, en el Coto de San Juan. Los frailes hicieron una Ermita en lo alto del monte para sus retiros espirituales y encontrarse más aislados y cerca del cielo.

Allí elevaron una cruz que podía verse desde toda la comarca. y este lugar era el más mirado, ya que un vigía observaba noche y día la proximidad de naves piratas desde el Castillico, ahí en Calnegre. Si descubría algo extraño, por la senda que llega desde Escombreras hasta el monte de San Juan, venía a caballo y encen­día una hoguera que avisaba a todos los campesinos del peligro, para defenderse o huir

 

- En 1572 los frailes se bajaron a la calle de San Agustín y el Convento extramuros, quedó abandonado; si bien siempre hubo algún ermitaño, que habitando en las cuevas existentes, se dedicó a la oración y a la vida contemplativa.

Para que conozcas la historia de las ermitas de la zona, te voy a contar que nuestro pueblo, no siempre se llamó Santa Lucía, al principio se llamaba SCURRA, creo que en honor de algún roma­no. En el año 1.555, después de un gran temporal un barco napoli­tano chocó contra la laja que hay en la entrada del puerto.

Los viajeros, durante el temporal, habían hecho la promesa de construir una ermita a Santa Lucía, en el primer lugar en que des

embarcaran sanos y salvos. Santa Lucía era el barrio pesquero de Nápoles en donde vivían la mayoría de los pasajeros y marineros. Al acercarse a Cartagena, y debido al temporal de Levante, se man­tuvieron cercanos a la costa de Escombreras y Santa Ana, y al cho­car con el bajo Scurra, el primer lugar al que llegaron fue a nuestro pueblo, construyeron la ermita, que es la que tu conoces que está al final de la calle del Sepulcro, y muchos de los napolitanos se que­daron aquí, y el embarcadero donde llegaron y al final todo el barrio, cambió su nombre por el actual en honor de la santa.

En ese momento llegaron las caballerías, Láguena ayudó a D.

Damián a subirse a la más tranquila y cogiendo el ronzal empezó a bajar lentamente la colina. Damián continuó:

- Algunas personas opinan que lo que te he relatado, es más leyen­da que verdad, y algunos estudiosos sostienen que la Ermita existía antes de la fecha antedicha y era llamada del Santísimo Sacramento; en ella estaba asentada el gremio de la Pesquería y a principios del siglo XVII, varios sastres solicitaron del obispo de Cartagena D. Juan de Zúñiga permiso para fundar la cofradía de Santa Lucía con sede en la misma Ermita, pero para los nacidos en esta "isla" la historia del barco napolitano es la que consideramos verdadera.

- Otros dicen que esta Ermita se construyó en 1.555, (coincide la fecha con lo del barco napolitano), y que en 1.571 se fundó a ins­tancias del Papa Pío V la Cofradía de la Virgen del Rosario, para conmemorar la victoria de la flota papal y española en la batalla de Lepanto contra los turcos. Al hacerse cargo la Hermandad de la Pesquera, la Cofradía se constituyó en la misma ermita.

- En cualquier caso y en lo que se refiere a su conexión con el

monte Calvario, te interesa conocer lo siguiente:

- Los frailes franciscanos descalzos, que fundaron en 1.606 el Convento de San Diego en Cartagena, echaron en falta que no exis-

)

tía ningún Vía Crucis en la comarca y con la colaboración de otras

piadosas personas, pensaron hacerlo entre el Convento y la Ermita de Santa Lucía. Al medir la distancia comprobaron que era la misma que, según la tradición, existía entre la casa de Pilatos y donde Nuestro Señor cargó con la cruz. El primer Vía Crucis, desde entonces, está desde San Diego hasta nuestra Ermita de Santa Lucía.

- Supongo que conoces a Tomás Aparicio y sabes que lleva un par de años viviendo en una cueva en el monte San Juan, y está hacien­do las estaciones del Vía Crucis. La Hermandad del Calvario, a la que pertenezco, le ha nombrado hermano honorario y estamos cre­ando la "Cofradía del Santo Sepulcro del Monte Calvario" que esperamos confirme el señor Obispo, cuando acabemos la Ermita. El resto del camino estuvo lleno de preguntas aclaratorias que el

erudito Damián contestó al arriero convertido en sanitario. Cuando lle­garon a casa de Damián, Láguena le ayudó a entrar, tranquilizó a la señora y se marchó a su casa para contar a su madre todo lo aprendi­do, con grán satisfacción y orgullo de la viuda.

- Láguena, hasta su madre le llamaba así, antes de que "se te" olvi­de, escríbelo en tinta y así lo podrán conocer tus hijos cuando los tengas.

Gracias a Dios así lo hizo.

 

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ÚLTIMOS MESES DE LA CONSTRUCCIÓN

 

Nos encontramos en el mes de Enero de 1778, la construcción de la Ermita iba a muy buen ritmo, el maestro había ascendido a Láguena a oficial de 2a con el consiguiente aumento de salario, le había dado un buen aguinaldo en Navidad, y además le había responsabilizado del control y pago de todos los materiales. Estaba convencido que llevaba todo el asunto de números mejor que él mismo.

El día veintitrés, viernes, el maestro Parreño ordenó a Láguena que al día siguiente, a media mañana, se reuniera con él en el Pinacho, que desde que se inauguró en 1762 era el punto de reunión del barrio, para ir desde allí a tratar algunos asuntos a la casa del maestro de albañile­ría.

Cuando, después de saludar a la señora de la casa, estuvieron 'sen­tados frente a unos vasos de vino y un plato de caramel, Parreño sacó cuatro folios de un bargueño y se los entregó a Láguena, ordenándole que los leyera despacio y en voz alta.


Era la primera vez que Láguena veía y tenía en sus manos un documento oficial, se trataba de un acta notarial con sello de veinte maravedí s en los tres primeros folios. Con manos y voz temblorosas comenzó la lectura, sin llegar a entender porque no 10 leía directa­mente su maestro de obras .
Prof  6.203 Mateo Mateo Vicente Tauste Años 1.777-78. P 14-75

Veinte Maravedís SELLO CUARTO, VEINTE MARAVEDÍS, AÑO DE MIL SETECIENTOS Y SETENTA Y OCHO.

Contrata entre los Hermanos de la "Hermita" del Calvario y Francisco Parreño, maestro de albañil.

En la ciudad De Cartagena a veinte y dos días del mes de Enero, año de mil setecientos setenta y ocho, ante mí el escribano público y testigos parecieron, de la una parte Damián Rosique, vecino de esta ciudad y uno de los Hermanos a cuyo cargo está la "Hermita" del Calvario, situada en la eminencia del monte que nombran de San Juan, por si y a nombre de los demás Hermanos De ella, por quienes presta voz y caución de rato grato manente pacto de que estarán y pasarán por lo que en esta escritura se contendrá. Y De la otra Francisco Parreño, maestro de albañilería de esta ciudad, y Dijeron:

Que por cuanto estase fabricando y construyendo una nueva "Hermita" en el referido sitio, cuya obra dirige el citado Parreño, con quien ajustaron el todo de su fábrica por cierta cantidad de marave­dís, de que se hará mención, y bajo diferentes condiciones que estipu

laron y en que quedaron convenidos, que igualmente se mencionarán, siendo una de ellas el otorgamiento de este instrumento para la segu­ridad del trato y cumplimiento de lo que tienen estipulado; Mediante lo cual, ciertos y sabedores del derecho que en este caso les toca y pertenece, se obliga el referido Parreño a construir y fabricar la cita­da "Hermita" en los términos y bajo De las Condiciones Siguientes:.

1-Primeramente, que ha de levantar las paredes exteriores De ella hasta el tercio de la Bóveda o más si fuere conveniente, para la for­mación Del tejado, haciendo sus carreonados Tabicados de Ladrillo y Yeso y las Paredes de Piedra y Yeso.

2-Item: Es condición que ha de hacer los Quatro Arcos Torales de cinco tendelas de Ladrillo, o más sifuere conveniente; y que las pechi­nas deben ser macizas. .

3-Que las Bóvedas han de ser Fabricadas con Doble Ladrillo, for­mando en cada una Dos Lunetas, hasta la tercera parte De la Bóveda.

4-Que ha De hacer Quatro ventanas Circulares en los Testeros encima del Rebanco , de Dos palmos y medio De Diámetro.

5-Que encima de los Quatro Arcos Tara les, ha de estar el Anillo para laformación De la media Naranja; que esta ha de ser de medio punto por la parte interior, y por la exterior el rebanco ha De arran­car hasta el tercio De ella, su altura ochavado, formando sus ángulos y el Anillo De la media Naranja, De Ladrillo y Yeso, y la restante mampostería del De Piedra y Yeso, de Suerte que el Triángulo mixti­línea que forma entre la media Naranja y las paredes exteriores, ha de ser macizo De Piedra y Yeso, y la Bóveda Dela antedicha Deberá ser fabricada de doble Ladrillo.

6-Que se ha de "hechar" su Alcatifa de Yeso, en Bóveda y media

Naranja, y se ha de Tejar una y otra De teja Napolitana y cobija sen­tada con mezcla de cal y ¿? tomada su boquilla bien pasada con Palustre.

7-Que se han De enlucir las Paredes y maestreados por la parte exterior de Yeso moreno, y la fachada enlucida de Yeso Blanco, los interiores "amaestreados" De Yeso moreno y enlucidos De Blanco. . 8-Que la media Naranja ha De "hir" lisa por la parte interior, sin género De talla,y que se ha De guarnecer el Anillo con cornisa, friso y arquitrabe correspondiente a la Del cuerpo De la "Hermita".

9- Que el rebanco ha De guarnecerse De una moldura que hará juego con las Demás, y que en los Quatro ángulos Del crucero se han

De vestir en cada uno Dos Pilastras Del orden De arquitectura nombrado compuesto y las Basas De Dichas Pilastras ha De ser Aticurga; que las Cornisas De las mismas Pilastras, ni rebanco, no han De frisar por la circunferencia de la "Hermita ", y sí han De resolver sus molduras y contornear el muro. . . . . . . . . . . . .

lO-Que por la parte exterior de la "Hermita", ha De llevar en vuelo Dos Ladrillos para que se pueda sentar la teja en disposición que tengan Derrame las aguas Del Tejado y no viertan sobre las mis­mas paredes, y han De volar cada uno, tres pulgadas, cuyo vuelo será medio pie.

ll-Que el Terraplén De lo interior De la "Hermita" ha De ser De cuenta Del citado Francisco Parreño y que haya De "hir" sentado cada vano y lec hadas sus juntas con Yeso solo, y en el caso De que los Hermanos quisieren, se siente este enlosado con Yeso, será De su cuenta el aprontar el que se necesite para ello.

12-Que el Campanario ha De ser De cuenta De dicho maestro, que se ha De fabricar de Ladrillo y Yeso, guarnecido De una simple mol­dura, con remates azules De "varro".

 

13-Que el Ladrillo y Piedra que quede al pié de la obra, fenecida ésta, ha De ser para el citado Francisco Parreño, quien dispondrá De él a su voluntad.

14-Que Concluida la obra, se ha de reconocer por maestros inteli­gentes nombrados por ambas partes, y en el caso De contener algún defecto, se ha De reponer y Componerse a costa de dicho Parreño, pues éste ha De ejecutar la obra en los términos que se de.claran en las antecedentes Condiciones y con la debida seguridad según arte, para su permanencia.

lS-Que por la dicha obra han de satisfacer y pagarlos dichos Hermanos, y en su nombre el citado Damián Rosique, que está pre­sente y se obliga a ello con su persona y "vienes", Tres mil reales de vellón en tres tercios que ha De entregar a dicho Francisco Parreño, el primero antes de empezarse, por lo que lo tiene ya recibido, y así lo Confiesa, el segundo en cerrando la obra, y el tercero Concluida que sea, reconocida y aprobada su bondad, sin demora ni retardación en los pagos, bajo pena De ejecución y costas, cuyas diligencias se Entenderán contra el Damián Rosique.

16-Que todo el material que se consuma en dicha obra, ha De ser De cuenta y riesgo Del referido maestro, quien se obliga a darla Entera y pel1ecta;nente concluida para el Día de Miércoles De "Zeniza", quatro De marzo del corriente año, porque así lo ha Tratado, Convenido y ajustado por una de las principales condiciones de este contrato.

VAXO de cuios Capítulos y Condiciones han ejecutado esta con­trata, y se obligan ambos otorgantes, cada uno por lo que le toca, al Cumplimiento De ellas con su Persona y "vienes" presentes y jitturos. Y sin que sea visto que la hipoteca "especial" vicie ni derogue la obligación general, porque de ambos efectos se ha De poder usar, hipote­ca y grava "especialmente" dicho Francisco Parreño, al cumplimien­to de esta escritura, Dos casas contiguas situadas en esta población y Carrerón que nombran Del Obispo, y lindan por Jaloque con el Panteón de la Tercera Orden De San Diego, Levante con el Convento de su religión, y por Maestral con José Martínez, y le pertenecen por haberlas obrado a sus expensas en sitio solar que compró. de Florentina Hernández, viuda,' las cuales estima en Quatro mil reales De vellón, y quiere que estén afectas a esta obligación y no ha De poder vender ni en manera alguna enajenar hasta ser Cumplida esta Contrata en todas sus partes, porque se le prohíbe con Cláusula irri­tante de non alienando en forma .. Y dieron el poder que se requiere a las Justicias de S. M. para que a ello les apremien como si fúere por sentencia definitiva de juez Competente pasada en autoridad de cosa juzgada,' renunciando a las leyes, fueros y derechos a su favor, con la que prohíbe la general renunciación. Y De esta escritura para su per­fecta validación se ha De tomar la razón dentro del término de seis días, en el Oficio DE Hipotecas De esta ciudad, sin cuyo requisito ha de ser de ningún efecto. En cuyo testimonio así lo otorgaron y firma­ron, siendo testigos D. José Del Poyo, D. José Fernández y D. Miguel Alcaraz, de esta vecindad, a todos los cuales doy fe conozco. Y por el dicho Francisco Parreño, que aunque sabe firmar, al tiempo del otor­gamiento De esta escritura no lo ha podido ejecutar a, causa de tener quebrado un dedo de la mano derecha, lo hizo a su ruego uno de los dichos testigos, de que también doy fe.

 

Fdo. Damián Rosique

Fdo. Testigo José Del Poyo

Ante mí Fdo. Mateo Vicente Tauste.

 

Cuando terminó de leer quedó cabizbajo Láguena, ya que ni en ese momento ni en los días anteriores, Parreño tenía ningún problema en la mano derecha y le pareció que había leído algo que no le competía. Francisco le dio un golpe en el hombro, bebió un sorbo de vino y le comentó.

- Mira, Láguena, como escribo muy lento, no me gusta que los demás sepan que escribo con dificultad, por eso utilizo el tr.truco, cuando tengo que ir al escribano para firma de contratas, de tener algún dedo o muñeca fastidiado y así dejar que alguien firme por mí. En el re.resto de actos, compra o venta de casas o solares, voy al notario, firmo y dejo el documento pa.para que el vendedor o comprador lo firme pO.po.steriormente.

- Te he llamado y dejado leer este documento pa.para comunicarte que desde este momento pa.pasas a ser oficial de 10 de albañil, y que no es un regalo sino que te lo mereces y que tenemos que aca­bar la Ermita antes del Miércoles de ceniza y p.para eso quedan menos de cinco semanas y media, por lo tanto tendremos que tr. tra­bajar mientras haya luz, todos los días incluso domingos, subir y bajar de noche los materiales y tu te harás cargo del tr.trabajo en el exterior y en el campanario, Ginés acabará por dentro y yo me ocu­paré de las tejas. Si conoces algún amigo tuyo que sea honrado y trtrabajador lo puedes contratar y trtraer como peón. ¿Qué me dices, Láguena?

- Muchas gracias D. Francisco.

- Desde ahora me puedes llamar Paco.

- Muchas gracias D. Fran ... D. Paco y que sepa que puede contar

conmigo para todo. Lo único es que yo quiero aprender y me gus­taría me explicara algunas palabras que hay en el documento para

así poderlas enseñar, cuando si Dios quiere tenga hijos.

- Mira, Láguena tu me preguntas y te haces un glosario para que no se te olvide.

- D. Paco ¿ qué es glosario?

- Bueno, esa es la prprimera. pr.pregunta, glosario es el catálogo de

pa.palabras poco usadas. Láguena esa lista la haremos en otro momento, ahora aunque sea sábado nos vamos pa.para el calvario a hacer una lista del material que nos falta para subirlo el lunes. -D. Paco la lista, a falta de que usted la vea, la tengo hecha y ahí alIado en mi casa, si quiere la traigo y ya podemos subir parte hoy, mi madre tiene dos burros y podemos pasar por el almacén del Sr. Pedro y encargar lo que falte para la próxima semana.

El trabajo continuó con una nueva ilusión para Láguena y varios días después, cuando bajaba con las caballerías a por agua a la fuente, se encontró con el hermano de su madre José Zevallos quien le comu­nicó que había decidido retirarse como ermitaño y que el concejo le había autorizado a establecerse en una cueva cercana a la ermita a con­dición de no alegar jamás derecho de propiedad. El nuevo ermitaño se ofreció a Francisco Parreño para vigilar los materiales que queda­ban en el monte y colaborar sin estipendio en la fabricación de los muebles ya que era considerado un buen carpintero en el lugar, ni que decir tiene que su oferta fue rápidamente aceptada.

La ermita se terminó en la fecha estipulada y los dos ermitaños con las limosnas que recibían, continuaron su vida contemplativa, hermo­seando los alrededores y construyendo los catorce pasos del Vía Crucis.

 

PRIMERA DONACIÓN CERTIFICADA

En 1.783 y por incorporación de la cofradía de la Santísima Cruz que estaba establecida en la Ermita de San Roque se creó la " Cofradía de la Santísima Cruz y Santo Sepulcro del Monte Calvario". Desde ese año y con gran afluencia de fieles y visitantes se celebraban sobre todo en Cuaresma Vía Crucis y se veneraban en la ermita tanto la imagen de Jesús en el Santo Sepulcro, como la de María Santísima de la Soledad.

Láguena sucedió a Parreño como albañil de prestigio y durante toda su vida, continuó la relación tanto con D. Damián como con Da Florentina, que lo llamaban para reparar los problemas que surgían. Su aprendizaje en la construcción de la ermita le supuso el respeto de sus paIsanos.

A pesar de la gran devoción que se tenía a la Virgen de la Soledad, y las limosnas de los fieles, a veces la falta de metálico, ponía en difi­cultades el mantenimiento y culto en la Ermita.

Preocupada Da Florentina por la suerte de la Ermita cuando ellos no estuvieran para colaborar en su sostenimiento, en una calurosa tarde de Agosto, y mientras tomaban un refresco en el porche de su casa, que miraba hacia levante y permitía ver la silueta del Calvario y las cruces, dijo a su marido.

-Damián, ¿no crees que podríamos legar la casa que compramos.a Antonio Sánchez hace tres años, a la Cofradía del Calvario, ya que nosotros no la necesitamos y con sus rentas se podría mantener dig­namente el culto de nuestras queridas imágenes?

Damián estuvo conforme con la opinión de su esposa y conocien­do que el ermitaño que estaba en ese momento en el monte, quería

también hacer una donación, se puso de acuerdo con él para dejar constancia en el mismo documento de las dos cesiones.

Trascribimos a continuación el documento de la primera donación, tanto por ser un documento certificado, como para demostrar la preo­cupación de los habitantes de La Isla por su Ermita y de la pujanza que tuvieron los ermitaños en aquellos años.

 

Prof 5.740 Francisco González Rosa Años 1.786. P 311-312v Veinte Maravedís

 

SELLO CUARTO, VEINTE MARAVEDÍS, AÑO DE MIL SETECIENTOS OCHENTA Y SEIS.

 

Donación.-La Hermita del Calvario contra Damián Rosique y con­sorte.

En la ciudad de Cartagena a catorce de Septiembre de mil setecientos ochenta y seis, ante mi el Escribano Público del Número y Testigos parecieron Damián Rosique y María Florentina Hernández, su muger, vecinos de esta ciudad, y presedida la Licencia marital que el derecho previenela que pidió la susodicha al referido su marido para otorgar

esta escriptura, y éste se la concedió en bastante forma en mi presen­cia y de los testigos instrumentales de que doy fee, y de ella usando juntos de mancomún dijeron: Que siendo devotos de María Santísima Nuestra Señora y de nuestro Señor Jesucristo en el paso de d(funto, que se veneran en la Hermita que hay en la cumbre del Monte nom­brado Calvario, Extramuros de esta Ciudad y advirtiendo la ninguna renta que tienen estas Soberanas Ymágenes para su devido culto, han dispuesto donara dicha Ermita una casa en vajo cituada en esta población y calle que dicen del Rosario linda por Maestral y Leveche con Manuel Martínez y por Levante con el Cavezo Realengo, que compraron de Antonio Sánchez Navarro, vecino de esta dicha Ciudad por Escriptura de primero de Abril de mil setecientos ochenta y cinco, otorgada ante D. Josef Paxares, Escrivano de este número; y ponién­dolo en execución ciertos y sabedores de su derecho en este caso en la mejor vía y forma en que haya lugar en él otorgan que de su libre y Espontánea voluntad por el mucho amor que profesan a dicha ermi­ta y deboción a las citadas soberanas Imágenes, y sin otro motibo ni respecto hasen gracia y donación pura, perfecta e irrevocable Inter. Vivos de la deslindada casa que les costó un mil y quinientos reales de vellón, además de la mitad de los Reales derechos de Alcabala que satisfacieron con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, derechos y servidumbres quantas tiene y le pertenecen de echo y de derecho, por libre de todo gravamen para que sus Rentas sirvan desde luego en su reparación y culto de dichas soberanas Imágenes. Y res­pecto a que estos otorgantes tienen noticia que Francisco Salís, ermi­taño de dicha Ermita, por su fallecimiento, dexa a ésta cinco casas que posee para que con su producto se mande celebrar una Misa reza­da todos los días de precepto en dicha Ermita del Calvario por la

limosna de doze Reales vaxo de otras cualidades y circunstancias, para en caso de extinguirse dicha Ermita, mandando que dirijan y Gobiernen aquella fundación y casas a ella anexas D. Carlos de Torres, D. Pedro Cazar/a, Ramón Coloma y el otorgante, y que por

falta de alguno, los tres restantes nombren el cuarto administrador que les ayude y así subsesivamente; quieren estos otorgantes que igualmente la casa donada, se administre y gobierne desde aora por los susodichos y que imbiertan su producto como queda referido y en falleciendo el nominado Salís que se una a las que éste dexó y corra con ellas vajo la misma dirección y linea, debiendo participar los otorgantes de los sufragios y se hagan pues para ello dan aquí por repetidas las cláusulas y condiciones de la fúndacián de dicho Francisco Salís, las que concienten como si aqllífúcran incertas; y en su virtud de oyen adelante para siempre jamás se desisten quitar y quitan, y a sus herederos y subsesores de la posesión, dominio, pro­piedad y otro cualquier derecho que a la citada casa les corresponde y lo ceden, renuncian y traspasan en la nominado ermita y confieren Poder irrevocable con ji-anca libre e igual administración a los dichos D. Carlos de Torres y consortes para que de ella tomen posesión, la administren y gobiernen como queda insinuado e inviertan su pro­ducto por ahora e ínterin fallese Francisco Salís en repararla y en el culto de dichas soberanas Imágenes y después en los .fines y con los rentas que aquellas, y lo mismo executen los Adm.inistradores que les subcedan sin que jamás puedan venderla ni enajenarla antes sí han de procurar su subsistencia y permanencia para los fines insinuados, pudiendo y deviendo arrendarla a quien y como su parecer, sin que sea visto que estos otorgantes reserven en sí derecho alguno dicha casa a .fin de que esta donación sea perfecta en todas sus partes, y

declaran que no es inmensa, ni necesitan de la rreferida, pues quedan otros muchos vienes para su manutención, y en el caso que exeda su valor de quinientos maravedís áureos, dan Poder a dichos Administradores para que la insinúen ante juez competente ...

A continuación se citan los aspectos legales de renuncia a fueros a los que tuvieran derecho, que la mujer no ha sido coaccionada, ni ate­morizada por su marido, etc. En honor a la brevedad no se trancriben dichos ténninos legales.

y queren se saque copia y tomada razón en la Contaduría de Hipotecas de esta Ciudad dentro de los seis días que previene la Real Pragmáticade su establecimiento se coloque en dicha Hermita en cuio Testimonio así lo otorgaron y firmaron siendo Testigos Ramón ea loma, Francisco Salís y D. Ysidoro González y Galinsoga, vecinos de esta ciudad, a quienes ya los otorgantes YO el escribano doy fee conozco.

Damián Rosique (rubricado), María Florentina Hernández (rubri­cado), Ante mí Francisco González Rosa (rubricado)

Derechos seis reales de vellón.

Más de doscientos años después aun quedan en nuestro pueblo per­sonas como Damián y Florentina, cuyo mayor orgullo es rezarle la salve cartagenera a la Virgen Dolorosa del Calvario.

 

SIGLOS XIX - XX Y XXI

En la guerra de la Independencia, Cartagena se alineó contra los franceses y a favor de Fernando VII. Hubo momentos en que sólo Alicante y Cartagena resistían a los "cien mil hijos de San Luis" y eran las dos únicas ciudades del sureste no ocupadas por las tropas napo­leónicas. En 1823 Cartagena fue la última ciudad ocupada.

Tanto durante los cañoneos franceses e ingleses, como durante las escaramuzas con las bandas de facinerosos como Jaime el Barbudo y durante los expolios de conventos en 1821, no hubo afortunadamente daño alguno en la Ermita.

Sin embargo cuando se proclamó el Cantón en julio de 1.873, esta aventura federal y su consiguiente guerra que duró sólo seis meses, fue para la Ermita del Calvario mucho peor que todo lo anterior, ya que en esta ocasión fue ocupada la cima del calvario el 3\ de diciembre y en los últimos 11 días quedó destruida la capilla y sus aledaños.

-No fue el único destrozo en la ciudad, ya que cuando capituló Cartagena el 11 de enero de 1.874, quedaban en ella 327 casas des­truidas, 1.500 edificios con grandes destrozos y solo se mantenían sin ningún daño 27 casas; entre ellas no se encontraba nuestra ermita.

Según algunos historiadores, gracias a soldados del ejercito sitia­dor, la imagen de la Virgen de la Soledad y Jesús en El Sepulcro, se salvaron al ser trasladadas a la iglesia de Alumbres.

Según "El Eco de Cartagena" en su edición del 23 de marzo de 1.874, se explica que:

En el día de ayer tuvo lugar el traslado desde la iglesia de Alumbres, hasta la ermita del Calvario de la imagen de Nuestra

Señora de la Soledad, que fue depositada, en la guerra cantonal por los soldados del regimiento de Cazadores de Figueras.

Es decir la imagen fue reintegrada a su ermita tres días antes del día de la Encarnación del Hijo de Dios que es cuando tradicionalmente se realizaba la romería desde Santa Lucía al monte Calvario.

No resisto la tentación de reproducir algunos de los párrafos del perió­dico antes citado:

" ... Una inmensa multitud de personas esparcidas por las gracio­sas curvas y ondulaciones de un camino abierto parte por mitad del valle y en parte serpenteando por las mismas montañas,... ..se con­funden los hombres acaudalados con humildes trabajadores y brace­ros, seFioras de rango distinguido con infelices aldeanas, el sacerdote con el seglar y el marinero ... A las 8h. 30m sale de Alumbres hacia Escombreras ..

Se describen a continuación los muchos arcos florales, entre los que destaca el realizado en el huerto de D. Simón Aguirre; se cita así mismo que, a la salida de Alumbres, se repartió entre el pueblo una poesía anónima (dos de cuyas estrofas se transcriben), que en Escombreras la recibe todo el pueblo acompañados por los señores AguÍlTe, Jorquera, Salafranca y presididos por el alcalde de barrio D. Santiago López que cedió la presidencia al Sr. Bosch, Alcalde de Cartagena, que también se acercó a rendir homenaje y disfrutar de la jornada.

 

ESTROFAS DE LA POESIA ANONIMA

Con cabellera de fuego
La muerte tiende sus alas

Silban las horendas balas
Sobre ese monte feliz

y el soldado que en la lucha
Tu nombre divino inplora
No quiso Reina y Señora
Dejarte en peligro alli

¡Bello instante! ¡Cuadro hermoso!

A la Virgen sin mancilla
Dobla el bravo la rodilla

y alzala sobre el paves
Mira ¡oh! Reina que es el mismo
Que con bello ardor santo
Supo vencer en Lepanto
En otumba y en Bailen

 

 

Durante la misa en Escombreras se recogieron con destino a la reconstrucción del Santuario del Calvario 230 reales de vellón que han sido entregados por D. Gregario Vicent al capellán de la Ermita. El capellán del Garbanzal dirigió la palabra a la multitud desde los balcones de la fábrica de D. Hilarión Roux con alusiones. hora a los bravos cazadores de Figueras que salvaron la santa efigie, hora a las nobles miras del Ayuntamiento ..

Después de breve refrigerio, el pueblo de Escombreras despidió a las imágenes en la subida a la cuesta de San Juan, y algunos las acom­pañaron hasta la ermita. Posteriormente y en casa de diferentes per­sonas se celebró el acontecimiento durando la fiesta hasta las 6 de la tarde.

De todos los pueblos de nuestro campo, acudió ayer una numero­sísima concurrencia a Alumbres con objeto de acompañar a la Virgen a su Santuario del Calvario.

Los nuevos guardias municipales estrenaron en la función cívico religiosa que tuvo lugar con motivo de la traslación a la ermita de la Virgen del Calvario, sus bonitos uniformes. El tricornio que usa la Guardia Civil da un impresionante aspecto a estos defensores del orden y de la seguridad individual.

El 25 de marzo se celebró la tradicional romería y El Eco de Cartagena en su edición de 26/03/1.874 lo reflejaba as]:

Ayer asistimos a la romería que, de tiempo inmemorial, viene cele­brándose en honor a la Virgen del Calvario.

La comida a los pobres fúe tan abundante que después de servirle a infinidad de ellos, sobró un caldero que vimos repartir más tarde a los que después acudieron.

El sermón a cargo de D. Juan Gómez de la casa de los Santos, arrancó abundantes lágrimas del auditorio.

La misa no tuvo lugar a causa de no haberse reconciliado el tem­plo después de la profanación de que ha sido objeto durante la pasa­da rebelión. La falta de este requisito que previene en tales casos la disciplina de la Iglesia, no permitió la celebración del Santo Sacrificio, con gran sentimiento de los.fieles que al efecto habían acu­dido.

 

 

Cita que la concurrencia fue inmensa y que la limosna este año ha sido menor que otros años. Describe la situación del santuario en estos términos:

El templo y las demás dependencias del mencionado Santuario, ofrece un aspecto triste y desolador. Por todas partes se presentan rui­nas y montones de escombros, unas cubiertas rotas, otras quemadas, aquellas han desaparecido y todo allí retrata fielmente los horrores de la destrucción y los resultados de saqueo.

Aquellos muros en otro tiempo tan blancos y tan limpios, aquella nave de recogimiento y oración, aquellos venerandos altares y aque­llas habitaciones tan aseadas, no son hoy más que ruinas, destruc­ción ...

Suplicamos a nuestros amigos que no abandonen la reed~ficación de ese Santuario, que tantos recuerdos conserva para lodo el pueblo cartagenero.

La tremenda fe y devoción del pueblo cartagenero, consiguió la reconstrucción de la Ermita y sus aledaños. La sublevación de 1.886 no dañó el Santuario y como poco a poco Cartagena, a punto de ser la novena ciudad de España, empieza a contar en el conjunto nacional, y la economía se fortalece con la minería, la pesca y el tráfico portuario, comenzó la edad de oro de la Ermita del Calvario.

Sería imperdonable no citar a uno de los mayores artífices del esplendor de la Ermita, nos referimos a D. José Cadierno, hijo de pes­cadores y nacido en la "Villa Condado de Santa Lucía". No hemos presumido hasta ahora de títulos, pero al citar a este gran hombre, nos permite presumir sin presunción.

Fue destinado a Santa Lucía como párroco y la pasión y el gran cari­ño que tenía por su pueblo, condado pero pueblo, hizo que la vida espi

ritual y social del barrio mejorara infinitamente. Se empeñó en casar "por la iglesia" a los novios que previamente y, siguiendo la costum­bre, se habían llevado a la novia, y lo consiguió en casi todos los casos.

Uno de los que esto escribe, oyó decir a su padre que D. José Cadierno: no es que fuera bueno. es que era la bondad en persona. No podía comer si sabía que alguien no había comido y todo lo que caía en sus manos era para repartirlo con los necesitados.

Se le metió entre ceja y ceja que el Eremitorio del Monte Calvario tenía que tener más vida, ser un faro de fe en la comarca y no paró hasta conseguirlo. Restauró la ermita, hizo casa para el santero, y con­siguió que algunas familias se responsabilizaran de hacer y mantener los pasos o estaciones. También se edificó una casa local para la Cofradía que se usó hasta 1960, para realizar ejercicios espirituales.

Muchas familias edificaron casas de veraneo, a lo largo de la senda de subida al Calvario, la abundancia de agua permitió la plantación de frutales y jardines que formaron una guirnalda adornando todo el camino y las estaciones del Vía Crucis. El hermano de Cadierno fue nombrado santero y todos los días repartía por las casas los encargos que traía de Santa Lucía.

Era muy normal que se organizaran veladas de baile y música en las que elmismo cura intervenía con su potente voz de barítono. La romería de la Subida al Calvario en la fecha de la Encarnación alcan­zó una fama extraordinaria y la comida que se servía a todos los pobres era motivo de colaboración y alegría no sólo entre los feligre­ses sino de todos los comercios que aportaban gustosos los ingre­dientes del ágape.

En el periódico EL PORVENIR de fecha 24 de marzo de 1.931 se podía leer:

 

TRADICIÓN CARTA GENERA

La romería del Calvario.

Mañana, festividad de la Encarnación, tendrá lugar la tradicional romería al monte Calvario.

La .fiesta promete resultar animadísima, habiéndose dispuesto, por el Ayuntamiento, en vista de la afluencia cada vez mayor, de romeros, el arreglo de los caminos que cruzando frente a los diversos" pasos" o ermitas, conducen al histórico santuario de la cumbre, destruido en la guerra del 73 Y vuelto a edificar con los óbolos de los muchos devo­tos de la Virgen de la Soledad y Cristo del Sepulcro que existen en el término municipal de Cartagena.

También han sido provistos de brocales que al~jan todo peligro, los pozos mineros cuya existencia denunciamos en estas columnas.

Como se deduce por la fecha, de la publicación es la última rome­ría antes de la proclamación de la República, en que España pasó a ser aconfesional, y los ayuntamientos ya no podían figurar ni ayudar a las manifestaciones religiosas. Realmente el Calvario no notó mucho esta circunstancia, ya que si el Ayuntamiento no colaboraba, lo hacía el Alcalde a título personal y en caso de problema político figuraba su esposa.

Todos los años en la lista de donativos figuró el Círculo Republicano de Santa Lucía, junto a significados monárquicos, demostrando que la Virgen del Calvario estaba por encima de las polí­ticas.

De esa época es la pequeña campana de volteo que regaló un alcal­de, nacido en" La Isla", y que duró hasta 1.990, año en el que al rajar

se fue sustituida por otra f~a que regaló la familia de aquel alcalde.

La guerra "incivil" española de 1936-1939, si bien no dañó de forma grave la Ermita· principal, si ocasionó, entre bombardeos y saqueos, grandes destrozos en casi todos los pasos y casas. Las imá­genes desaparecieron, todas las joyas fueron robadas, y sólo se salvó el pescadito de plata, que con motivo de una gran pesquera en la alma­draba de Escombreras, habían regalado los pescadores a la Virgen. Gracias a que la santera, antes del expolio, escondió el pescado en una bajante de agua de lluvia, todavía podemos vedo adornando el manto de nuestra Señora.

El pasado esplendor se convierte en desolación, pero lo que se man­tiene, y en ello influyó de forma decisiva el párroco D. José Rodríguez Scotti, fue la fe en la Virgencica del Calvario. Por suscripción popu­lar, Sánchez Lozano, esculpió las imágenes actuales y en menos de tres años vuelve la Virgen a bajar a Santa Lucía y subir a su monte.

De todas las casas que adornaban el monte y los pasos sólo queda­ron en pie, la ermita, la casa del santero, el local de la Cofradía (en muy mal estado) y tres casas más en la explanada.

En 1.942 se vuelve a celebrar la romería, vuelve a alumbrar la hoguera en la explanada de la Ermita la noche cartagenera, avisando a todos de la subida de la Virgen, y aunque, posterionnente, se pierde la costumbre de la comida a los pobres, año tras año son más los rome­ros que acompañan a La Soledad en el domingo más cercano al 25 de marzo.

A final de la década de los 70, se construye una pista de tierra des­montando y ensanchando una antigua senda; lo que permite aunque con cierta dificultad acceder hasta la Ermita. con vehículos.

 

En 1.978 un grupo de radioaficionados, devotos del Calvario, com­prueba la buena cobertura de la zona y solicita y obtiene del párroco Don" José Rodríguez Scotti permiso para llevar energía eléctrica a la Ermita y montar un repetidor. Con la ayuda muchas veces desintere­sada de algunas empresas, los mismos radioaficionados realizan el tendido de la línea. El párroco no creía que la luz estaba en la ermita, ya que se había desistido varias veces, por lo costoso de la obra.

En 1.987 se reemplazó la línea eléctrica por otra nueva y a los pies de la Virgen hay una luz encendida continuamente, tal y como se pro­metieron, a ellos mismos, aquel grupo de radioaficionados.

El antiguo Vía crucis que quedó destrozado en la guerra fue repues­to, desinteresadamente, con azulejos pintados y lacados al fuego por el unionense Fulgencio Cegarra.

Un nuevo infortunio se abate sobre la Ermita en 1.990, el techo de la nave principal se desploma casi en su totalidad arrastrando cúpula, tejas y campanario. La directiva de la Cofradía comienza la reparación el 28 de enero, fabricando vigas formando arcos, para sobre ellas reconstruir todo el techo. Este trabajo se realizó clonando el techo anterior con todas sus deformaciones que se hicieron de forma abso­lutamente manual La reparación se pudo llevar a cabo, gracias a la colaboración, en muchos casos desinteresada, de Empresas locales.

La reconstrucción se acabó en mayo de 1.990 por lo que ese año no se pudo realizar la romería; fue el único año que se falló, ya que inclu­so se celebró algún año con lluvia y protegida la virgen con plástico.

Un incendio en 1.994, seguramente provocado por una vela, dañó la imagen de la Virgen que fue reparada desinteresadamente por Juan Quirol, el manto se quemó y hubo de ser repuesto.

Con este motivo, para sacar las velas de la Ermita y evitar el peli

gro, se ha hecho un pequeño pabellón para ofrendas de promesas en la cercanía de la duodécima estación.

El antiguo manantial, que se había perdido hacía años, fue limpiado, puesto en servicio, dotado de tanques colectores y bombeo hastala cumbre, lo que permitió en los albores del siglo XXI poder dar "Agua del manantial del Calvario" a los romeros y ademas plantar árboles y ajardinar tanto la explanada de la Ermita como las últimas rampas de acceso.

Describimos sucintamente como se desarrolla la romería en la actualidad. La romería consta de dos fases perfectamente diferencia­das, en la primera desde la Parroquia de Santiago Apóstol hasta la falda del monte, unos cuatro kilómetros, la Virgen con tambores y gran algarabía es portada por mujeres que rivalizan por estar lo más cerca posible de la que ellas vitorean como Virgen Guapa. En la segunda y llevada por hombres se rezan las estaciones del Vía Crucis, y por una senda empinada y pedregosa se rememora la subida de Cristo al Calvario.

En la cima y acompañada por mas de 5.000 personas, se celebra la misa de campaña, se visita posteriormente a la Virgen en la que será su casa durante los siguientes 358 días y el resto de la jornada se dedi­ca a una celebración lúdica.

El próximo día 31 de mayo cuando los cartageneros inundemos con flores el templo de nuestra Patrona la Virgen de la Caridad, también podremos congratulamos de que se coronará canónicamente a la Virgen de la Soledad del Calvario en Santa Lucia.

La preocupación de la actual directiva de la cofradía, que ha con­seguido, entre otras muchos logros, que se asfalte

que al menos una vez al mes se celebre una misa a la que acuden cada vez más fieles, el proyecto de reedificar la Casa Residencia de la Cofradía y la construcción de un Mirador hacia Cartagena (cuyo ante­proyecto ha sido realizado generosamente y sin cargo por la empresa local ELAN PROYECTO, S. L.), etc. hacen pensar que el auge que en pasadas épocas tuvo esta Ermita, está volviendo con más fuerza aún. Como dicen los portapasos que con amor y sufrimiento suben, no la imagen sino la Virgen., y la mantienen en alto mientras todo el pueblo canta la Salve Cartagenera: j i Viva la Virgen del Calvario!!!

Se terminó el día de Martes Santo del año 2.003

 

Post Scriptum

El pasado día treinta y uno de mayo del año de gracia 2.003, se coronó canónicamente en la explanada frente a la iglesia de Santiago Apóstol en Santa Lucía a la Virgen de la Soledad del Monte Calvario. Los cartageneros pusimos el mismo día una flor a los pies de nuestra patrona la Virgen de la Caridad y realzamos con su corona la belleza de la Virgen del Calvario.

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GLOSARIO DE TÉRMINOS

Alcatifa: Relleno que para allanar, se echa en el suelo antes de enlosaro en el techo para tejar.

Alcavala: Alcabala, tributo del tanto por ciento a pagar por el vendedor al fisco en compraventa y por ambos contratatantes en permutas, Amaestreados: Amaestrados, dispuestos con arte.

Aprontar: Aportar.

Arquitrabe: Parte inferior del entablamento que descansa inmediatamente sobre el capitel de la columna ..

Aticurga: Base cuadrada de las pilastras perteneciente al ordenÁtico, al ser el capitel parecido al corintio, a veces se confunden los órdenes.

Carreonados: Tabiques para formar pendientes de los tejados. Jaloque: Indica por el lado sur.

Levante: Indica el linde por el este.

Lunetos: Bovedillas en forma de media luna, abierta en la bóveda para permitir dar luz.

Maestral: Indica por el norte.

Pechinas: Cada uno de los triángulos curvilíneos que forman el ani­llo de la cúpula con los arcos torales sobre los que estriba.

Rebanco: Segundo banco o zócalo.

Tendela: Cada una de las capas de yeso sobre cada hilada de ladri­llo.

Toral: Cada uno de los cuatro arcos en los que estriba la media naranja.

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