Too many requests Historia Santiago Apostol

Angel Obradors

 

 

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AÑO SANTO JACOBEO 2010

 

Parroquia Santiago Apóstol
Barrio de Santa Lucia
Cartagena

 

QUE CELEBRAMOS


 

La tradición memorable según la cual los restos del Apóstol Santiago descansan en Compostela, lugar de peregrinación secular al que tantos peregrinos acuden cada año, haciendo un camino a la vez externo e interior, vincula el primer anuncio y la evangelización de España a la venida, presencia y actividad apostólica de este Apóstol, el primero que vertió su sangre para gloria de Cristo, bebiendo así el cáliz del Señor.

La Parroquia de Santiago Apóstol de Cartagena, guarda y conmemora la gloriosa y antiquísima tradición «que asegura que el Apóstol Santiago, al arribar a España, desembarcó en las playas de Cartagena», desde donde se inició la Evangelización en las tierras hispánicas (así lo testimonia la inscripción, conservada en dicho Templo: «EX HOC LOCO ORTA FUIT HISPANIAE LUX EVANGELICA»).

Por ello, coincidiendo con el Año Santo Jacobeo, que se celebrara desde el 31 de diciembre de 2009 al 31 de diciembre de 2010 en Santiago de Compostela, se han realizado las correspondientes solicitudes, y así ha sido concedido, un Tiempo Jubilar coincidente en el tiempo con el Año Santo Jacobeo y vinculado a dicha parroquia, como custodia de esta Venerable Tradición, y enriquecido con las INDULGENCIAS concedidas por el Santo Padre Benedicto XVI.

La finalidad de este Tiempo Jubilar es, fundamentalmente, el que, unidos a la Iglesia Compostelana, se revitalice la vida cristiana; así como fomentar el culto al Apóstol Santiago; fortalecer y dar a conocer esta venerable Tradición Diocesana; de afianzar nuestras raíces cristianas y apostólicas; y de beneficiarnos de todas aquellas Gracias que la Iglesia nos pueda ofrecer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL APOSTOL SANTIAGO EL. MAYOR

 

Las listas bíblicas de los 12 mencionan dos personas con este nombre: Santiago, hijo de Zebedeo, y Santiago el hijo de Alfeo (Cf. Marcos 3, 17.18; Mateo 10,2-3), que por lo general se distinguen con los apelativos de Santiago el Mayor y Santiago el Menor. Ciertamente, estas designaciones no pretenden medir su santidad, sino solo constatar la diversa importancia que reciben en los escritos del Nuevo Testamento y, en particular, en el marco de la vida terrena de Jesús.

El nombre de Santiago (Jacobo, ndt.)  es la traducción de «Iácobos», transliteración griega del nombre del célebre patriarca Jacob. El apóstol así llamado es hermano de Juan, y en las listas mencionadas ocupa el segundo lugar después de Pedro, como sucede en Marcos (3, I 7), o el tercer lugar después de Pedro y Andrés, como en los Evangelios de Mateo (10, 2) y de Lucas (6, 14), mientras en los Hechos de los Apóstoles aparece después de Pedro y de Juan (1,13). Este Santiago pertenece, junto a Pedro y Juan, al grupo de los tres discípulos privilegiados que han fueron admitidos por Jesús a los momentos importantes de su vida.

Santiago pudo participar, junto con Pedro y Juan, en el momento de la agonía de Jesús, en el Huerto de Getsemaní, y en el momento de la Transfiguración de Jesús. Se trata, por tanto, de situaciones muy diferentes entre sí: en un caso, Santiago, con los otros dos apóstoles, experimenta la gloria del Señor, le ve hablando con Moisés y Elías, ve traslucir el esplendor divino en Jesús; en el otro, se encuentra ante el sufrimiento y la humillación, ve con sus propios ojos como el Hijo de Dios se humilla, haciéndose obediente hasta la muerte. Ciertamente la segunda experiencia constituyó para él una oportunidad para madurar en la fe, para corregir la interpretación unilateral, triunfalista de laprimera: tuvo que atisbar como el Mesías, esperado por el pueblo judío como un triunfador, en realidad no solo estaba rodeado de honor y gloria, sino también de sufrimientos y debilidad. La gloria de Cristo se realiza precisamente en la Cruz, en la participación en nuestros sufrimientos.

Esta maduración de la fe fue llevada a cumplimiento por el Espíritu Santo en Pentecostés, de manera que Santiago, cuando llegó el momento del supremo testimonio, no se echó para atrás. Al inicio de los años 40 del siglo I, el rey Herodes Agripa, nieto de Herodes el Grande, como nos informa Lucas: «por aquel tiempo echó mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos. Hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan» (Hechos 12, 1-2). La concisión de la noticia, carente de todo detalle narrativo, revela, por una parte, como era normal para los cristianos testimonial" al Señor con la propia vida y, por otra, que Santiago tenía una posición de relevancia en la Iglesia de Jerusalén, en parte a causa del papel desempeñado durante la existencia terrena de Jesús.

Una tradición sucesiva, que se remonta al menos hasta Isidoro de Sevilla, cuenta que estuvo en España para evangelizar esa importante región del imperio romano. Según otra tradición, su cuerpo habría sido trasladado a España, a la ciudad de Santiago de Compostela. Como todos sabemos, aquel lugar se convirtió en objeto de gran veneración y todavía hoy es meta de numerosas peregrinaciones, no solo desde Europa, sino desde todo el mundo. De este modo se explica la representación iconográfica de Santiago con el bastón del peregrino, y el rollo del Evangelio, características del apóstol itinerante, entregado al anuncio de la «buena noticia», características de la peregrinación de la vida cristiana.

Por tanto, de Santiago podemos aprender mucho: la prontitud para acoger la llamada del Señor, incluso cuando nos pide que dejemos la «barca» de nuestras seguridades humanas; el entusiasmo para seguirle por los caminos que El nos indica mas allá de nuestra presunción ilusoria;la disponibilidad para dar testimonio de Él con valentía y si es necesario, con el sacrificio supremo de la vida. De este modo, Santiago el Mayor se nos presenta como ejemplo elocuente de generosa adhesión a Cristo. Él, que inicialmente había pedido, a través de su madre, sentarse con el hermano junto al Maestro en su Reino, fue precisamente el primero en beber del cáliz de la pasión, en compartir con los apóstoles el martirio.

Y, al final, resumiendo todo, podemos decir que su camino no solo exterior sino sobre todo interior, desde el monte de la Transfiguración hasta el monte de la agonía, es un símbolo de la peregrinación de la vida cristiana, entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios, como dice el Concilio Vaticano II. Siguiendo a Jesús, como Santiago, sabemos, incluso en las dificultades, que vamos por el buen camino. 

 

 

 

 

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RESEÑA HISTORICA SOBRE LA TRADICION DE LA LLEGADA DEL APOSTOL SANTIAGO

Rvdo. D. Jose Rodriguez Escoti (+1979)

 

Tres son, sin duda alguna, los lugares jacobeos de España que mantienen la gloriosa tradición de la venida del Santo Apóstol a nuestra patria:

ZARAGOZA, perenne testimonio de la visita en carne mortal de María Santísima a Santiago, columna de la fe española, promesa y símbolo de la duración hasta el fin de los siglos de la Religión católica en España.

SANTIAGO DE COMPOSTELA, relicario de las veneradas cenizas y restos mortales de Santiago, demostración evidente del amor que nos tuvo en vida, toda vez que, después de muerto, quiso también permanecer entre nosotros.

SANTA LUCIA DE CARTAGENA, comienzo de la Hispanidad, concha bendita que guarda las primeras pisadas del Hijo del Trueno en las tierras hispánicas y el eco de la voz inicial que enalteció, por vez primera, el nombre sacrosanto de Jesús en los aires de España.

«Excepción hecha de Santiago de Compostela, a ninguna otra cede la Diócesis de Cartagena su gloria,ya que la tradición asegura que Santiago, al arribar a España, desembarcó en las playas de Cartagena.»

Así se expresaba en elocuentísimo y erudito discurso ante el excelentísimo y reverendísimo señor Arzobispo, prestigioso Cabildo, y dignísimas autoridades de Zaragoza, Murcia y Cartagena, el Pastor de la Diócesis Cartaginense, excelentísimo y reverendísimo señor doctor don Miguel de Los Santos Díaz y Gómara, al hacer la ofrenda del Votoa la Santísima Virgen del Pilar en nombre de los Peregrinos y del resto de sus diocesanos el 16 de junio de 1946.

No se intenta demostrar que Santiago vino a la Península, bástenos decir con Menéndez Pelayo «que sería una temeridad negar la predicación de Santiago en España». El mismo en su inmortal obra de los Heterodoxos dice: «antigua y piadosa tradición supone que el Apóstol Santiago el Mayor esparció la Santa Palabra por los ámbitos hespéricos.» Supuesta, pues, su venida, aunque no aparezca a primera vista con evidencia histórica, y dándole a la tradición todo el valor que merece, por algún sitio habría de comenzar.

Cartagena fue, sin duda alguna, el lugar donde dio principio a la evangelización de los pueblos hispánicos. Era por entonces Carthago Nova, Colonia Romana (Colonia Victrix Julia Nova Carthago), Convento Jurídico, es decir, Audiencia Civil y Criminal, residencia de Cónsules, Pretores, sacerdotes y altos dignatarios civiles y militares y además gozaba del privilegio de acunar moneda. Sostenía relaciones comerciales con la metrópoli, colonias romanas y naciones de su época. El itinerario Joppe o Jaffa a Carthago Nova de fenicios, hebreos, griegos y romanos, señala con luz diáfana este punto nebuloso de la historia.

La ensenada del puerto de Cartagena situada al Este, que hoy se llama puerto de Santiago, correspondiente al populoso barrio de Santa Lucia, es la playa donde desembarcaban los pasajeros y comerciantes procedentes de Oriente, cuando venían a llevarse la plata que se recogía de las muy ricas y antiquísimas minas cartageneras.

Tal era la importancia de estas minas que Polibio recuerda al hablar de la guerra del año 209 a. de N. S. J., al personaje Aletes, a quien por atribuirle el descubrimiento de éstas los paganos llegaron a rendirle honores divinos.

La Unión y Mazarrón eran riquísimos filones argentíferos que enriquecían la plaza comercial de Carthago Nova, por eso su caída en poder de Roma fue para los cartagineses de África un golpe mortal.

Silvio Itálico dice que en ellas trabajaban unos 40.000 hombres. (Historia de España, Menéndez Pidal, tomo II. Madrid, 1935).

En la cúspide del monte llamado actualmente Cabezo de los Moros, donde existe una fortaleza llamada «Castillo de los Moros», estaba emplazado el templo de Mercurio, Dios del Comercio, según la costumbre pagana de colocar sus dioses en los sitios mas próximos a los lugares hacia los cuales habrían de extender su protección.

Era, además, Santa Lucía, en la época romana, barrio de recreo de los acaudalados romanos, donde tenían sus quintas veraniegas, plaza de comercio y paraje de gentes mercenarias que trasladaban sobre sus hombros a los viajeros para que pudieran entrar a pie enjuto en la Ciudad, ya que las embarcaciones, aun pequeñas, tenían que quedar a varios metros de la costa para no embarrancar en las arenas. Su importancia quedó evidentemente demostrada por los numerosos hallazgos de monumentos romanos encontrados en distintas excavaciones practicadas durante el siglo XVIII. Restos de magníficos edificios, casas de baños, conducciones de aguas, estatuas, lápidas, monedas, cerámica variada, columnas y basas, monumentos, algunos de los cuales se han perdido.

En la fachada de la torre parroquial hay una lapida romana con la siguiente inscripción: «Clodia C. F. Macaria. Salve».

 

 

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SANTIAGO

 

La situación estratégica y topográfica de Mastia y su magnífico puerto en medio de la costa mediterránea, desde donde se podía vigilar fácilmente España y África hicieron a Asdrúbal ocuparla dándole el nombre de Cartaha latín, es decir, Ciudad Nueva, que romanizado después pasó a ser Carthago Nova y quedó constituida capital de la España Púnica.

El mismo pensamiento animó a los romanos contra sus eternos rivales los cartagineses para apoderarse de Cartagena.

Sabía Publio Cornelio Escipión que el secreto de la fuerza de los cartagineses africanos en Hispania estaba en Carthago Nova y enterado de sus riquezas, de su situación, como plaza fuerte, y de lo abrigado de su puerto, se lanzó contra ella con un ejército de 25.000 hombres, conquistándola en espacio de dos días (210 antes de Jesucristo).

«Capta Carthago, capta Hispania» «conquistada Cartago Nova está conquistada España», decia Escipión.

Doscientos cuarenta y seis años después resonaba prácticamente en los oídos del Apóstol Santiago esta táctica del general romano y desde Joppe arribó a Cartagena pasando antes por Sicilia y Cerdeña.

Nadie hubiese dudado de la veracidad histórica de esta antiquísima  tradición, que se remonta al siglo VII con San Isidoro, hijo de Cartagena, si los falsos cronicones no hubiesen hecho, con sus audaces mentiras, poner en duda los fundamentos mas ciertos de todas las tradiciones hispánicas que tocaron sus plumas.

 

MADRE AGREDA

 

La venerable Madre María de Jesús de Agreda, seráfica escritora, nacida en 2 de abril de 1602 y contemporánea de Felipe IV, asegura que el desembarco de Santiago se hizo por Cartagena.

 

   En su Mística Ciudad de Dios, folio 312, dice que la Santísima Virgen le reveló que Santiago desembarcó en el puerto de Cartagena, donde dio principio a su apostólica predicación.

«Santiago estaba más lejos porque fue el primero que salió de Jerusalén a predicar y habiendo predicado algunos días en Judea vino a España. Para esta Jornada se embarcó en el puerto de Joppe. Fue esto en el año treinta y cinco del Señor, ocho meses después de martirio de San Esteban y cinco años antes de la conversión de San Pablo. De Joppe vino Jacobo a Cerdeña y, sin detenerse en aquella isla, llegó con brevedad a España y desembarcó en el puerto de Cartagena. Gobenado por el Espíritu Santo, tomó el camino de la ciudad de Accitana (Guadix)y de allíi partió para Granada, donde conoció que la mies era copiosa para padecer trabajos por su Maestro...».

Hasta la revelación de la venerable, la fiesta de la Aparición de la Santísima Virgen del Pilar se celebraba el 15 de agosto y por citar en su Mística Ciudad de Dios el día 2 de enero, desde entonces se celebra en dicho día en la Ciudad de Zaragoza. El mismo valor tienen una y otra revelaciones. ¿Qué razón puede haber para no dar crédito a la que se refiere al desembarco del Apóstol por las playas de Cartagena?.

 

 

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   OTROS AUTORES

El docto traductor de la Historia General de España (edicion Madrid, 1851), dice:

«Pero si debe considerarse como fuera de duda este hecho tan glorioso para la Iglesia Hispana, no puede ser así por donde entró en nuestra península y curso de sus predicaciones. Todos los pueblos principales de las costas de Tarragona y Galicia se han disputado recíprocamente esta gloria, pero no se conserva data ni fundamento alguno notable para decidir esta cuestión. Según la opinión más decisiva, habiéndose dado a la vela el Santo Apóstol en el puerto de Joppe, vino a desembarcar en Cartagena, una de las más importantes colonias de Roma tenida a la sazón en España y poco después pasó a Granada, donde convirtió gran número de infieles».

La «Gacetilla Curiosa» o semanario granadino, correspondiente al trece de mayo de 1 765, en uno de sus articulos, sin firma, titulado «Siglo I», encontramos el siguiente fragmento:

«Santiago el Mayor, Jacobo, Jaime o Diego, que con todos esos nombres llaman los españoles a su Apóstol patrono... después de la admirable Ascensión de Cristo y martirio de San Esteban, vino a España a encender el fuego de la Luz Evangélica, trayendo consigo algunos discípulos que le ayudasen, que algunos dicen que fueron doce, los conocidos son siete. En cuanto al año de su venida no puedo dar cosa segura, por la variedad de cronologías. Lo cierto es que habiendo sido el primero de los apóstoles, que bebió el Cáliz amargo de la Pasión de su Divino Maestro y que cuando padeció el martirio no estaban dispersos sus santos compañeros, vendría a España, poco tiempo después del martirio de San Esteban... Vino a España, desembarcó en nuestra Cartagena y a breves días mostró su luz en esta Ciudad de Granada.»

Fray Antonio Herráiz en su obra «Los cuatro Ríos Místicos del Paraíso de la Iglesia», publicada en Valencia en 1764, se expresa así:

   «Entre las glorias de Cartagena se hace resaltar como la primera haber sido el dichoso puerto en que el Apóstol Santiago desembarcó el tesoro de la Fe Católica. Esta gloria esta acreditada con la inmemorial tradición del sitio, que hoy se conserva y llama el muelle de Santiago, en donde se tiene por cierto que desembarcó el Apóstol. Sobre este fundamento se edificó una ermita dedicada al Santo, a la orilla, vista y cerca de dicho muelle y para perpetuar la memoria se puso en una pared foránea la siguiente letra traducida: «De este lugar salió para España la luz evangélica.»

Fray Pablo de San Nicolas, en el tomo XVI de sus obras, dice: «Lo mas recibido es que Santiago desembarcó con sus Santos discípulos en Cartagena, donde anunció el evangelio».

El deán don Gabriel Pascual Orbaneja, en su Vida de San Indalecio y Almería Ilustrada (1699), afirma rotundamente que el Apóstol Santiago desembarcó en Cartagena.

En el Breviario Armenio, que fue hecho en el año 1054, se lee que Santiago embarcó en Jaffa de donde pasó a Cerdeña y de allí a Cartagena, empezando por este puerto la predicación del Evangelio en España. (Lecturas Históricas de Cartagena. Mediavilla, pagina 103. Cartagena, 1929).

El Padre Fray Leandro Soler, en su obra «Cartagena Ilustrada», publicada en 1777, dice en la pág. 95: «Que el Breviario Armenio es documento fidedigno para poder afirmar que es cierta la tradición que hasta nosotros ha llegado del desembarco en Cartagena del Apóstol Santiago». Una afirmación de esta clase en Oriente tiene tanta importancia como los documentos mas auténticos que pudiéramos hallar de la época romana.

MONUMENTOS

De todos los pueblos de la península que se disputan esta gracia es Cartagena y sus playas de Santa Lucia las que mayores argumentos pueden mostrar.

   La vetusta inscripción marmórea que estuvo adornando una de las paredes de la torre del templo parroquial de Santiago Apóstol, y que hoy se encuentra en el interior, a la que alude Fray Antonio Herráiz, al pie de la letra, dice asi: Ex hoc loco orta fuit hispaniae lux evangélica.

De este lugar partió la luz del Evangelio para España.

 

 

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Su antigüedad está muy controvertida, hay quienes afirman que es del siglo XIII y aun del XI y quienes sostienen que es del siglo XVIII. Lo más probable es que sea gótica con resabios románicos, por pertenecer a la época de transición, en cuyo caso no puede ser ni anterior al siglo X, ni posterior al XII

 

 En el año 1 744, fue ampliada y restaurada la ermita de Santiago, dándole el formato actual, aunque a falta de algunas capillas laterales. Hizo la obra a sus expensas don Alejandro Gutiérrez de Rubalcaba.

Para perpetuar esta restauración coloco sendas lapidas de mármol en el interior del templo con los siguientes textos:

«P. H. S. J. - Amoris ergo cum speciali afectu motus et in memoriam adventus Sancti Apostoli, in hunc Portum Carthaginensem. D. D. Alexander Gutierrez Rubalcaba, Consiliarius Regius, humus olim Portus Galearum Intendens hoc Templum suis Sumptibus structuns fuit. D. O. C. Q. An. D. MDCCXXXXIIII». Que traducido dice: «Movido por un especial amor al Santo Apóstol y en memoria de su venida a este puerto de Cartagena, el señor don Alejandro Gutiérrez de Rubalcaba, ex consejero Real de este Puerto e Intendente de Galeras, reedificó este Templo a sus expensas en el año del Señor 1744». El texto de la otra, también traducido, dice como sigue: «Rigiendo la Iglesia Benedicto XIV, siendo Rey de España Felipe V, Obispo Cartaginense el ilustrísimo doctor don Juan Mateo López Sáenz, Párroco de la Santa Iglesia de esta Ciudad y de su territorio Vicario el doctor don Diego José de la Encina, fue dedicado este templo al Patrono de las Españas en el mismo lugar en el cual según la tradición desembarcó el Santo Apóstol en el año siguiente a la Pasión del Señor» (1744).

En el altar de la derecha del crucero, mayor que fue de la primitiva ermita, en el que en la actualidad está la imagen del Santiago, existió un monumental cuadro representando el «Desembarco del Apóstol Santiago en la playa de Santa Lucía». La acción del tiempo, la humedad y el salitre del muro lo habían deteriorado mucho. En el año 1936 laacción vandálica de los enemigos de Dios lo destruyó por completo, reduciéndolo a cenizas. Este cuadro era antiquísimo, se ignoraba su autor y se suponía anterior a la restauración llevada a cabo por Rubalcaba.

 

   ¿HA VIVIDO CARTAGENA SU TRADICION?

 

En el libro de Cabildos Municipales tenidos el año 1562, el Caballero Capitular don Pedro Márquez de Rueda, cartagenero de rancio abolengo, en fecha 20 de junio de dicho ano, suplica al señor Alcalde Mayor y a la Corporación: «Que siendo tradición antiquísima, transmitida de padres a hijos, durante muchos siglos que el gloria so apóstol Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo, vino a España y desembarcó en Cartagena, se hagan solemnes fiestas por el Concejo en el barrio extramuros de SANTA LUCIA en memoria de haber sido su playa donde desembarcó el Apóstol y entró en Cartagena».

En esta sesión se acordó que los caballeros comisarios de fiestas hablaran con el señor Vicario y concertaran las fiestas que debían hacerse y diesen cuenta a la Corporación. (Apuntes históricos del cronista de Cartagena, don Federico Casal, correspondiente a la Real de la Historia).

En 1585 este mismo Regidor, que, por su amor a Cartagena y su abolengo, mereció ser inscrito en la lista de Hijosdalgos de la Ciudad, mandada hacer en 1 601, repite la misma petición.

El 19 de diciembre de 1684, siendo Alcalde Mayor el Licenciado don Agustín Ordóñez de Villa, solicita la vuelta del Prelado de la Diócesis a su sede de Cartagena, que desde el siglo XIII había sido trasladada a Murcia huyendo de las irrupciones berberiscas, fundamentando su petición en «que habiendo sido esta ciudad de Cartagena puerto por donde entró la luz evangélica en España, por donde arribó el apóstol Santiago pocos años después de la muerte de nuestro Señor Jesucristo», alejado, al parecer, este peligro, debía el Obispo volver a la Capital de su Diócesis y establecerse definitivamente en Cartagena. Petición que, el 27 de mayo de 1751, volvió a hacer documentado con el mismo argumento el señor Alcalde mayor de entonces don Antonio Iruste, Coronel de los Reales Ejércitos, Teniente del Rey y gobernador interino de la Ciudad.

 En el año 1816 se queja el Cabildo Municipal de la falta de pasto espiritual que se nota en Cartagena, desea más clérigos que puedan atender a los fieles y se ratifica en la piadosa creencia de todos los tiempos según la cual «El Apóstol Santiago desembarcó en el muelle llamado de su respetable nombre, estableciendo aquí la Sagrada Ley que iba imponiendo al linaje humano».

 

LA FIESTA DEL APOSTOL

 

Desde muy antiguo venía celebrándose la fiesta del Apóstol como lo demuestran las distintas peticiones antes citadas de los componentes de la Corporación municipal.

En un semanario que se archiva coleccionado en el Excelentísimo Ayuntamiento de Cartagena, en el número correspondiente al 20 de julio de 1 787, leemos: «FIESTA. El miércoles próximo, 25 del corriente, se celebra la del Apóstol Santiago, Patrón de España, en su ermita del Barrio de Santa Lucía, extramuros de esta Ciudad.

Habrá misa solemne después de las nueve y sermón que predicara el Padre Fray Antonio Port, predicador del convento de San Leandro, Orden del Gran Padre San Agustín, con asistencia de la música de Santa María de Gracia.

En el ano 1918, un ilustre cartagenero, el excelentísimo señor don Luis Angosto Lapizburu, instituyó en colaboración del Párroco don Bartolomé Sánchez, celosísimo sacerdote, la Procesión Marítima, que desde entonces todos los años se celebra el 25 de Julio. Desde el año 1562, tenemos noticias de la procesión del Santo por las calles del barrio. Si hubo o no costumbre anteriormente de verificarla por mar no tenemos noticias de ello.

En esta magnífica procesión es colocada la venerada imagen del glorioso Apóstol en una embarcación rícamente engalanada conbanderas en la que van, además, el clero, las autoridades, la archicofradía de Santiago y una banda de música. Siguen a la embarcación capitana otra multitud artísticamente adornadas con gallardetes v otras

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originalidades, formando una cola larguísima, atadas una tras otra en pos del Apóstol en uniforme movimiento, rezando y cantando himnos religiosos hasta dar lentamente la vuelta a toda la bahía, siendo aplaudido y vitoreado por millares de espectadores que aplauden, vitorean, cantan y rezan con devoción y entusiasmo.

 

PEREGRINACIONES

 

Por vez primera el 12 de octubre de 1946 y como preparación para la grandiosa de Compostela, peregrinaron 6.000 jóvenes de Acción Católica de la Diócesis, capitaneados por el Prelado doctor Gomara, con el Consiliario y Consejo Diocesano, a quienes acompañaba el Presidente Nacional de A. C. La Jornada fue grandiosa.

Como recuerdo dejaron una lápida que fue colocada en la fachada de la Iglesia que mira al mar, y que hoy en día se encuentra en el interior del Templo, dice así: «En este lugar donde nació la luz del evangélica para España, peregrinó la Juventud de la Diócesis con especial espíritu de penitencia y apostolado bajo la guía de su Obispo el excelentísimo señor doctor don Miguel de los Santos Díaz y Gomara y del Consejo Diocesano de los Jóvenes de Acción Católica, 12 de octubre de 1946. Fiesta de la Hispanidad».

Son muchos los que hasta hoy, sobre todo a partir de primavera y hasta otoño, pasan por la Parroquia para solicitar información para realizar el camino a Santiago de Compostela. Momento en el que se les acoge, se les da información, especialmente pastoral, se les facilita la Credencial para el Camino, y se les invita a recibir la Bendición del Peregrino en una de las Eucaristía, donde firman en el libro de peregrines y veneran la Imagen del Apóstol encomendándose a el con el pequeño gesto de besar el Pie de plata del Apóstol Peregrino.

 

 

EL AÑO JUBILAR JACOBEO Y LOS ORIGENES DE LA DIOCESIS DE CARTAGENA

 

D. Cristóbal Sevilla Jiménez

Director del Instituto Teológico «San Fulgencio»

Profesor de Sagrada Escritura

A lo largo de este año 2010, coincidiendo con el año santo compostelano, se celebra en la parroquia de Santa Lucía de Cartagena un año jubilar jacobeo en torno a la figura del apóstol Santiago, el hermano del apóstol San Juan, ambos conocidos como los hijos de Zebedeo. Se quiere conmemorar la tradición que dice que Santiago llegó a las tierras hispánicas a través del puerto de Cartagena y que su llegada significó el comienzo de la propagación del Evangelio en las tierras hispanas. Esta tradición se refleja en una inscripción que podemos leer en la iglesia de Santa Lucía, que está junto al puerto: «Desde este lugar nació para España la luz del Evangelio».

Hay quien niega el fundamento histórico de esta tradición. La objeciones más importantes son las siguientes ¿Cómo es posible que el primer apóstol en morir viniera desde Palestina al lugar más alejado del Mediterráneo?
¿Por qué el libro de los Hechos de los Apóstoles no menciona ningún viaje de Santiago? Otra tercera objeción es que tampoco la literatura cristiana más antigua menciona este viaje del Apóstol. Estas objeciones son fuertes y deben ser tenidas en cuenta.

Santiago fue ejecutado en Jerusalén por Agripa I durante la primavera del año 40 (Hechos 12). Los acontecimientos de la muerte y resurrección de Jesús ocurrieron en Jerusalén durante la primavera del año 30. Estos diez años de margen sí dan para un viaje desde Palestina hasta Cartagena. No podemos olvidar ese primer impulso del encuentro con Jesús resucitado de salir hacia fuera para decir la verdad a todos y no solo a sus hermanos judíos. Entra dentro de lo posible que Santiagocomo iniciativa particular suya pudiera venir, recorrer algunos de los caminos de Hispania y volverse después a Jerusalén.

El hecho de que San Lucas no mencione este viaje como uno de los primeros hitos de la misión de los Apóstoles puede tener también su explicación. El autor de los Hechos de los Apóstoles nos habla de unos primeros viajes de los Apóstoles dentro del territorio siropalestino. En estos viajes se pone de manifiesto que el Evangelio de Jesús es para todos y no solo para el pueblo judío y esto exasperaba a las autoridades judías que no veían con buenos ojos esta apertura. La ejecución de Santiago parece obedecer a un intento de escarmiento, pero llama la atención lo exagerado de esta medida. Nos cuenta San Lucas que esto gusto a los judíos. Sabemos que también encerraron a Pedro en la cárcel, una medida más comprensible como escarmiento. ¿Qué había hecho Santiago para que se ensañaran con él de esta manera? Al fin y al cabo Santiago era uno de su raza.

Sabemos que Santiago era del grupo mas allegado a Jesús, y le acompañó en ciertos momentos importantes junto con su hermano Juan, y con Pedro. Era de carácter impetuoso, un hombre de una gran energía. Jesús le llamaba a él y a su hermano Boanerges, o hijos del trueno. Le dijo a Jesús que estaba dispuesto a pasar por el mismo sufrimiento que él. Después de la resurrección y del acontecimiento de Pentecostés encontramos a Pedro acompañado de los once apostóles dirigiéndose a la gente en Jerusalén. A partir de este momento, y estamos en la primavera del año 30, ya no son Pedro, Santiago y Juan los que van juntos, como cuando acompañaban a Jesús en algunos momentos importantes, sino que encontramos solo a Pedro y a Juan. ¿Donde está Santiago? Santiago ya no aparece en la narración de los Hechos de los Apóstoles hasta diez años después cuando se nos cuenta la noticia de su ejecución. ¿Donde ha estado Santiago? ¿Qué ha hecho para que se ensañaran contra él de esta manera?

El viaje de Santiago a Hispania cobra sentido desde estas preguntas. La experiencia primera de la resurrección y de Pentecostés fue la de un salir hacia fuera para decir a todo el mundo que Dios había actuado enJesucristo de una manera definitiva. Y los Apóstoles eran conscientes de que esta noticia había que decirla a todo el mundo sin excepciones tal como Jesús resucitado les pedía. Bien pudo entonces Santiago, y llevado de su celo apostólico y su fuerte personalidad y energía, embarcarse hacia el lugar más remoto del mundo conocido y venirse hasta la orilla más occidental del mediterráneo. Al regresar a Jerusalén, Santiago se encontró con la exasperación de las autoridades judías, no solo porque algunos se unían al grupo de los cristianos, sino principalmente por su apertura al mundo pagano, a los no judíos. Pensaban que mientras que los cristianos fueran solo un grupo dentro del judaísmo el problema no era tan grave. Y castigando de esta manera a Santiago castigaban ejemplarmente al que más lejos había llegado en esta apertura a los no judíos. No podemos olvidar que también con San Pablo, cuando este llego a Jerusalén en el verano del 56 para entregar la colecta a favor de los pobres de Jerusalén, intentaron hacer lo mismo, aunque finalmente intervino la guardia romana del templo, los cuales liberaron a Pablo y lo entregaron al Gobernador que lo encarcelo en Cesárea. La acusación contra Pablo era que había introducido a un pagano en el Templo. Sabemos que esto fue un bulo que hicieron correr, pero sin duda tenían contra Pablo su apertura a los paganos y lo que decía sobre la Ley.

Pero, ¿por qué San Lucas no cuenta nada de este viaje? Sabemos que este autor no lo cuenta todo con detalle. El va resumiendo de un modo muy general los primeros pasos de la Iglesia después de la resurrección hasta llegar al primer viaje de San Pablo y al concilio de Jerusalén, una vez que Santiago ya ha sido ejecutado. A partir de aquí San Lucas entra en más detalles geográficos para contarnos los distintos viajes de San Pablo. También es posible que no contara nada sobre el viaje de Santiago al tratarse de un viaje aislado sin consecuencias inmediatas para la Iglesia como la creación de comunidades cristianas. Santiago apenas había dejado plantada la semilla del Evangelio con su viaje, y se volvió a Jerusalén en donde le esperaba la misma suerte que a su maestro, y tal como le había dicho a Jesús, bebería de su mismo cáliz

 

   El autor de los Hechos de los Apóstoles tampoco nos cuenta el hecho de que el mismo San Pablo pudo haber llegado a las costas de Hispania, tal vez al puerto de Tarragona, pues había comunicación directa desde Roma, sin escala. San Pablo acababa de terminar su situación de libertad vigilada en Roma. Esto pudo ocurrir hacia el ano 63, pues en julio del 64 se produjo el incendio de Roma y Nerón desato una terrible persecución contra los cristianos que duro hasta el 68 y que provoco el martirio de San Pedro y de San Pablo en Roma. Es muy probable que este viaje de San Pablo tampoco produjeras grandes frutos de manera inmediata, pues también este fue un viaje apenas sin preparar. Pero San Pablo quería completar un proyecto de llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra en aquel mundo mediterráneo tal como el mismo relata en la Carta a los Romanos. Está claro que en estos primeros momentos de la misión de los Apóstoles, es mayor el ímpetu de estos hombres que los medios de los que se disponía y los frutos que se conseguían.

Mas tarde y poco a poco fueron llegando a las costas de Hispania misioneros discípulos de los Apóstoles a través de los distintos puertos del mediterráneo, y Cartagena tuvo un protagonismo muy importante para la expansión del cristianismo en todo el sureste hispano. ¿Quién puede negar esto?

Y se comenzaron a crear las primeras comunidades cristianas. Estos primeros pasos del cristianismo apenas si dejan huella arqueológica, pues en estos momentos lo más urgente era anunciar la resurrección de Jesucristo y su significado de salvación definitiva para toda persona humana, pero poco a poco los cristianos trajeron consigo una serie de objetos domésticos convertidos en objetos litúrgicos. Entre estos objetos destacan las lucerrnas o lámparas de barro cocido con símbolos e inscripciones cristianas. Iluminar la lámpara, cargándola de aceite y encendiendo la mecha, era un rito cotidiano para aquellos cristianos que en Cartagena y otros lugares de nuestra región como Begastri (Cehegin), Algezares, La Alberca, Cartagena, Mazarrón, el Salto de la Novia (Ulea-Ojos)... lo hacían cada día cuando

llegaba la noche. Indicaba la Luz verdadera que es Cristo y que les acompañaba desde el momento en que el bautismo les había hecho «hijos de la luz», y les daba la esperanza de esperar serenamente el día en el cual «ya no habrá mas noche porque el Señor Dios los iluminara» (Ap 22,5).

Estas primeras huellas arqueológicas del cristianismo en nuestra región nos ensenan algo importante sobre la fe cristiana como es que el cristianismo no es en primer lugar una civilización sino que busca transformar cualquier civilización cambiando la mentalidad de las personas. Surge en la civilización romana pero no se identifica con ella, y durante casi los dos primeros siglos no construye edificios propios sino que se organiza en casas particulares que se convierten en casas-iglesias.

Cuando se descarta toda posibilidad de que Santiago entrara a Hispania por Cartagena por falta de testimonies directos, parece como si aquellos que consideramos esta posibilidad nos dejáramos llevar por leyendas piadosas sin fundamento histórico. Y esto no es así. Detrás de algunas tradiciones que cobraron fuerza en la época medieval a raíz de la reconquista puede haber una parte de verdad.

La celebración de un año jubilar jacobeo unido al jacobeo compostelano es una oportunidad para poner en valor la tradición de Santiago a la que tan fuertemente esta unida nuestra diócesis de Cartagena. Es también una ocasión para valorar más nuestra historia y nuestra arqueología. Contamos con una excelente generación de arqueólogos que conocen muy bien este periodo romano y tardorromano en el que se fue fraguando el tristianismo. El gran trabajo arqueológico de Cartagena y de otros lugares está sacando a la luz muchos materiales, pero queda mucho por hacer todavía tanto en Cartagena como en otros lugares y nos falta valorar mas todo esto. Gran parte de estos trabajos han sido publicados en la revista Antigüedad y Cristianismo de la Universidad de Murcia. En Cartagena, y a través del convenio entre la Universidad Politécnica, la Diócesis de Cartagena, y la Fundación Teatro Romano se vienen realizando una serie de cursos abiertos para dar aconocer el cristianismo antiguo en el sureste hispano y su relación con Cartagena. Pero necesitamos poner en valor yacimientos como el baptisterio de Algezares, que está en una situación de total abandono, el yacimiento del Salto de la Novia y otros lugares con presencia arqueológica cristiana en nuestra región.

 

 


 

Y lo más importante. Volver nuestra mirada a los comienzos del cristianismo es recordar que nuestra fe es apostólica. A través de los Apóstoles llego la luz del Evangelio, en nuestra diócesis a través de Santiago, y los que seguimos a Jesús en este tercer milenio sabemos que tenemos que trabajar día a día para que esta luz siga encendida. Nuestro obispo D. José Manuel nos recordaba en su homilía de toma de posesión en la Catedral de nuestra diócesis que quería que nos pareciéramos a los primeros cristianos. En su manera de vivir la fraternidad del Evangelio en primer lugar, y también en su manera de relacionarse con el mundo, para no caer en los intereses de este mundo sino que seamos capaces de iluminarlo con la verdad del Evangelio. Que Santiago, el Apostol de las tierras hispanas interceda por nosotros.

 

 

 

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EL TEMPLO PARROQUIAL DE SANTIAGO APOSTOL

Autor: Pedro J Martínez Hortelano (Guía Oficial de Turismo)

EXTERIOR DEL TEMPLO

 

La Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol está enclavada en un área perteneciente desde antiguo al entorno portuario de Cartagena, en el barrio pesquero e industrial de Santa Lucia, nombre de la virgen mártir italiana bajo cuya advocación se mandara construir en el siglo XVI la ermita del mismo nombre, hoy desaparecida, por un grupo de mercaderes italianos del lugar. En un paraje cercano esta la playa donde ilustres plumas del catolicismo, como San Isidoro, afirman que desembarco el Santo Apóstol y sus discípulos hacia el año 35 de nuestra era. Frente a ella y próxima a la calzada utilizada desde antiguo para el trasiego portuario de pasajeros y mineral y para acarreos de materiales utilizados en la construcción y reparación de embarcaciones menores, se situó la vieja Ermita de Santiago, predecesora de la Iglesia actual.

El barrio floreció especialmente en el siglo XVIII, realizándose en el importantes obras como el Paseo de las Delicias, el Jardin Botánico y la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, llegando a tener ayuntamiento propio entre 1842 y 1843, en los albores de la revolución minera e industrial del XIX que le permitiría mas adelante recuperarse del desastre cantonal y convertirse en el principal núcleo industrial de la ciudad, con industrias metalúrgicas, químicas, de vidrio, cerámica, gas, astilleros e instalaciones de defensa y tráfico portuario.

 

En la actualidad, Santa Lucia es la diputación cartagenera mas próxima al puerto y al centro oriental de la ciudad. Desaparecida en su totalidad la anterior actividad industrial y militar, sus actuales habitantes se dedican mayoritariamente a trabajos pesqueros o portuarios.

 

Será en el año 1744, siendo Obispo Monseñor Don Juan Mateo López y párroco de la ciudad Don José de la Encina cuando, tomando como núcleo la primitiva Ermita de Santiago, de planta rectangular y puerta mirando al mar, se construye la iglesia actual, buen ejemplo del llamado barroco popular levantino, de trazas sencillas y con una nueva fachada principal hacia el NO. Se hizo la obra a expensas de Don Alejo Gutiérrez de Rubalcaba, Intendente General de Marina, cuyo escudo familiar aparece en el exterior junto a uno de los ángulos de la puerta de la ermita primigenia, que años después volvió a abrirse frente al mar. Esta primera iglesia carecía de torre aunque albergaba dos campanas en una espadaña sobre la puerta del mar.

El exterior actual de la iglesia y su torre ha variado ligeramente tras la restauración y reformas del año 2004, realizadas siendo Obispo Monseñor Don Manuel Ureña Pastor y Párroco Don Sebastián Chico Martínez, y por las que se renovaron totalmente cubiertas y suelos, se instalo un sistema contra humedad, se reformo la torre con un nuevo capitel, nuevo reloj y cuatro nuevas campanas, bendecidas bajo los nombres de Santiago Apóstol, Santa Lucía, Virgen del Carmen y Virgen del Calvario y se recuperaron las antiguas ventanas de las naves, que fueron cerradas con un ciclo de vidrieras. Se instalaron asimismo nuevas vidrieras en el coro, sobre la puerta de la ermita primigenia y entre las capillas de la nave de la Epístola.

 

Torre

 

La actual torre cuadrada de tres cuerpos con campanario y seis vanos se construyo en 1818 junto a la cabecera del templo, siendo párroco de Santa Lucia Don Pedro Gambín Pérez (conforme reza la placa situada en su exterior). La obra fue sufragada con donativos desinteresadamente aportados por cientos de cartageneros. Formando parte de la estructura exterior hay una lápida romana, desenterrada durante las excavaciones arqueológicas del lugar, con la inscripción latina «CLODIA-C-F-MACARIA. SALVE» («Claudia Macaria, hija de Cayo, te saluda»), probablemente originaria de una necrópolis situada en época romana en esta zona de la ciudad. El reloj primitivo, de cuatro esferas, fue asimismo sufragado por suscripción popular e inaugurado para las campanadas de Nochevieja de 1984.

 

 

 

  Fachada principal

 

La fachada principal de la iglesia esta organizada en tres ejes, dos laterales con óculos y otro central con puerta bajo óculo y remate de frontón. En el atrio, una monumental inscripción con la traducción del texto latino de la antigua lapida custodiada en el interior del templo: «DESDE ESTE LUGAR NACIÓ PARA ESPAÑA LA LUZ DEL EVANGELIO».

 

INTERIOR DEL TEMPLO

 

Naves, capillas laterales y coro

 

  La estructura básica del templo está hecha a base de muros con contrafuertes sobre arcos formeros de dos naves laterales, conformando un entramado resistente. Los muros están coronados por una cornisa corrida moldurada y de gran dimensión. Otro elemento decorativo predominante es la serie de pilastras acanaladas de orden compuesto adosadas a esquinas, pilares y muros.

 

La iglesia tiene planta de cruz latina, con nave central, dos naves laterales con ocho capillas (cuatro por lado) intercomunicadas y abiertas a la nave principal, presbiterio rectangular y crucero con cúpula central de media naranja. Dos filas de pilares rectangulares con machones separan las tres naves, de diferente altura. Hiladas de ladrillo macizo sustentan los arcos de medio punto sobre los que se desarrollan bóvedas de medio canon con lunetos en la nave central y de arista en las laterales. Sobre los arcos, la serie de siete ventanas de la Iglesia del XVIII reabiertas durante las obras realizadas en el 2004.

 

Las naves laterales contienen siete capillas. En el lado del Evangelio, La Dolorosa (talla anónima - posible S. XVII - y restaurada por José Sánchez Lozano), San Antonio de Padua alimentando a unos niños, Santa Teresita de Lisieux (Santa Teresita del Nino Jesús) y el Inmaculado Corazón de María (imágenes de los talleres de Olot).

 

 Las dedicadas al Sagrado Corazón de Jesús, la Inmaculada Concepción y Cristo Crucificado (de los talleres de Olot) se sitúan en el lado de la Epístola. La vidriera oval situada entre las capillas de este lado formo parte asimismo de las reformas realizadas en 2004 y representa a una Virgen con Niño y con el doble atributo de los Escapularios carmelitas y del Rosario, en alusión tanto a la existencia en la antigua ermita de capillas pertenecientes a la Cofradía del Rosario (precursora de la Cofradía Marraja, fundada en esta ermita en el XVII) y a la Cofradía de las Animas, como a la relación de la parroquia de Santa Lucia con la mar, pues ambas advocaciones han sido en distintos momentos patronas de la Marina y los marineros.

El coro está situado en alto, sobre el tramo central, a los pies del Templo.

 

Ciclo Catequético de Vidrieras

 

El conjunto de vidrieras instaladas en 2004 sirve como Catequesis a los fieles sobre la figura de Santiago El Mayor. Comienza en las ventanas superiores del lado del Evangelio, con cuatro escenas alusivas a momentos evangélicos del Apóstol: La Llamada de Jesús a los «Zebedeos», La Transfiguración, La madre de los «Zebedeos» intercediendo ante Cristo por sus hijos.  La oración en Getsemaní. Continua con las tres del lado de la Epístola, relativas a distintos pasajes de la tradición del Apóstol Santiago en España: La Virgen del Pilar se aparece a Santiago junto al Ebro, la decapitación de Santiago el Mayor ante Herodes en Jerusalén y la llegada de Ios restos mortales del Apóstol al palacio de la reina Lupa en Iria Flavia (antigua diócesis de la costa gallega próximo a Santiago de Compostela).

El ciclo, hasta un total de nueve, se completa con otras dos vidrieras. La primera, situada en el óculo central del coro, representa a Santiago Apóstol Patrón de las Españas, con iconografía inspirada en la tradicional y más antigua del “Santiago Matamoros”(Santiago a caballo ayudando a los cristianos a derrotar a los moros en la Batalla de Clavijo), pero en estaocasión enarbolando la Cruz triunfante en lugar de la espada yteniendo como fondo la Catedral de Santiago de Compostela. La segunda se sitúa sobre la puerta de la ermita antigua, está inspirada en una litografía del lugar a finales del XVIII y representa la llegada del Apóstol Santiago el Mayor a las playas de Santa Lucia.

 

Crucero

 

El crucero actual de la iglesia se corresponde con la nave rectangular única de la antigua ermita. Su puerta es la de mayor valor por estar en la posición que ocupaba la primitiva, abriéndose solo para actos litúrgicos señalados (Procesión de la Virgen del Carmen, Procesión de Santiago, entrada o salida del Nazareno marrajo, Corpus Christi,  Romería del Calvario). Al otro lado del crucero (antigua cabecera de la ermita) se sitúa ahora el Baptisterio y el retablo en piedra del Apóstol. Sobre su antiguo altar existió un monumental cuadro representando el «Desembarco del Santo Apóstol Santiago en la playa  de Santa Lucía «, destruido en 1936 y luego parcialmente reproducido por un artista local sobre el arco que se abre al presbiterio. Hoy día su espacio lo ocupa una imagen de Santiago, del artista valenciano Alfonso Rigal, con pie de plata, venerado por los peregrinos. Bajo la escalera del «besa pie» vemos la lápida con la inscripción «Ex hoc loco orta fuit hispaniae lux evangélica» («Desde este lugar nació para España la luz del Evangelio»). Originalmente, estaba situada en la torre. Su antigüedad es muy controvertida. El aspecto gótico con resabios románicos inclinan a datarla hacia el siglo XIII (siglo de transición entre ambos estilos y en el que se produjeron la Reconquista de la ciudad y la refundación en ella del Obispado de Cartagena).

En otra pared próxima, se sitúa un oleo, del ilustre pintor cartagenero Ramón Alonso Luzzy, que representa a la Beata Madre María de Jesús de Agreda escribiendo el pasaje de su obra «La Mística Ciudad de Dios» en donde narra como la Virgen María, en una visión, le desvela la llegada del Apóstol Santiago al puerto de Cartagena en el año 35 de nuestra era y su posterior evangelización en las tierras de España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los arcos torales del crucero se cruzan en esquinas formando nichos en los ángulos. Sobre ellos, una serie de pinturas que simbolizan a los cuatro Evangelistas. En las esquinas, bajo de los arcos, cuatro imágenes en hornacina representan a la Virgen del Carmen, San José, San Cayetano y San Juan Bautista. A destacar la talla de vestir de La Virgen del Carmen, antigua talla de Virgen del Rosario reformada por el escultor José Sánchez Lozano y atribuida al taller de Francisco Salzillo. El Niño que lleva en brazos es asimismo obra de Sánchez Lozano. La talla de la Virgen conserva la policromía original y unas manos que recuerdan a las de la Verónica de Salzillo.

 

Presbiterio y Sacristía

 

 El presbiterio es bastante original. A ambos lados, dos arcos bajos sobre fuste y capitel compuesto. Retablo pintado con una hornacina central que contiene una imagen de Santa Lucía de Sánchez Lozano (la primigenia, napolitana y traída a Cartagena en 1 750, fue destruida en la Guerra Civil). Las esculturas enlazadas de los Cuatro Santos Cartageneros (Fulgencio, Isidoro, Leandro y Florentina) están en el retablo desde la última restauración del mismo en 2004. Son obra del escultor cartagenero, e hijo de este barrio de Santa Lucia, Juan José Quirós. Sobre el altar, un antiguo Crucifijo dorado con Cristo de marfil.

                      

Junto al presbiterio, la sacristía; en la base de la torre. En ella, dos oleos importantes: El Purgatorio y un Crucificado, de los pintores t cartageneros Vicente Ros y Ramón Alonso Luzzy, respectivamente.

 

Placas conmemorativas

 

Completa los contenidos del interior de la Iglesia una serie de lapidas i U- mármol con inscripciones conmemorativas de los distintos momentos históricos y reformas que la Iglesia ha experimentado a lo largo del tiempo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL JUBILEO

EN LA BIBLIA

El jubileo o Año Santo es una celebración gozosa y festiva para conmemorar un acontecimiento importante. La palabra «jubileo» viene del hebreo «yobel», que es el cuerno de macho cabrío que se toca para llamar al culto en la sinagoga y que se tocaba de una manera insistente para convocar el año jubilar. El pueblo de Israel celebraba un pequeño «jubileo» cada siete anos y un gran «jubileo» cada cincuenta años. Durante el pequeño jubileo no se plantaban las tierras, se dejaban en «barbecho», para no sobreexplotarlas y que pudieran dar más frutos los otros años. No olvidemos que no tenían abonos o fertilizantes (aparte de los naturales). Como ese ano no se cultivaba, había que compartir con los que no tenían nada (especialmente con los huérfanos, las viudas y los emigrantes) lo que cada uno pudiera haber almacenado en los años anteriores (Ex 23, 10-1 1; Lv 25, 1-7; Dt 15, 1-6).

El gran jubileo era una institución mucho más seria. Aparte de no plantar las tierras, para dejarlas en «barbecho», ese año se perdonaban las deudas, se liberaban a los esclavos israelitas, se devolvían las tierras y posesiones que los judíos habían tenido que vender a sus vecinos por necesidades económicas... De hecho, cuando se compraba o vendía una tierra o una casa, no se hacía para toda la vida, sino hasta la celebración del siguiente jubileo. En aquella sociedad, si uno era pobre vendía sus bienes, si seguía endeudado vendía a los propios hijos como eslavos y, finalmente, se vendía el mismo. El año del jubileo, todos recobraban la libertad y los bienes. Era una manera de redistribuir la riqueza, de impedir que algunas familias poderosas se fueran quedando con todo y que los más débiles terminaran por no tener nada.

   «Habló Yahvé a Moisés en el monte Sinaí diciendo: Habla a los israelitas y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo voy a daros, la tierra tendrá tambiénsu descanso en honor de Yahve. Seis años sembrarás tu campo, seis años podarás tu viña y cosecharás sus productos; pero el séptimo año será de completo descanso para la tierra, un sábado en honor de Yahve: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña. No segarás los rebrotes de la última siega, ni podaráslos racimos de tu viña sin podar. Será año de descanso completo para la tierra. Aún en descanso, la tierra os alimentará a tí, a tu siervo, a tu sierva, a tu jornalero, a tu huésped, que residen junto a tí. También a tus ganados y a los animales de tu tierra servirán de alimento todos sus productos.

Contarás siete semanas de años, siete veces siete años; de modo que el tiempo de las siete semanas de años vendrá a sumar cuarenta y nueve años. Entonces en el mes séptimo, el de diez del mes, harás resonar clamor de trompetas; en el día de 1a Expiración harás resonar el cuerno por toda vuestra tierra. Declarareis santo el año cincuenta, y proclamareis en la tierra liberación para todos sus habitantes. Serápara vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cual regresará a su familia. Este año cincuenta será para vosotros un jubileo: no sembrararéis, ni segareis los rebrotes, ni vendimiareis la viña que ha quedado sin podar, porque es el jubileo, que será sagrado para vosotros. Comeréis lo que el campo de de sí. En este año jubilar recobrareis cada uno vuestra propiedad. Si vendéis algo a vuestro prójimo o le compráis algo, ved que nadie dañe a su hermano. Comprarás a tu prójimo atendiendo el número de años que siguen al jubileo; o según el número de los aéos de cosecha, el te fijará el precio de venta: a mayor número de años, mayor precio cobrarás; cuantos menos años queden, tanto menor será su precio, porque lo que él te vende es el numero de cosechas.

La tierra no puede venderse para siempre, porque la tierra es mía, ya que vosotros sois para mí como forasteros y huéspedes. En todo terreno de vuestra propiedad concederéis derecho a rescatar la tierra. Si se empobrece tu hermano y vende algo de su propiedad, su goel (familiar defensor) más cercano vendrá y rescatará lo vendido por su hermano. Si alguno no tiene goel, adquiera por sí mismo recursos suficientes para su rescate; calcule los años pasados desde la venta y devuelva al comprador la cantidad del tiempo que falta; así volverá asu propiedad. Pero si no halla, lo suficiente para recuperarla, lo vendido quedará en poder del comprador hasta el año jubilar, y en el jubileo quedará libre; y el vendedor volverá a su posesión.

Si uno vendiere una vivienda en ciudad amurallada, su derecho a rescatarla durará hasta que se cumpla el año de su venta; un año entero durará su derecho de rescate. En caso de no ser rescatada para el dentro de un año entero, la casa situada en ciudad amurallada quedará a perpetuidad para el comprador y sus descendientes y no quedará libre en el jubileo. Mas las casas de las aldeas sin murallas que las rodeen serán tratadas como los campos del país: hay derecho de rescate y en el año jubilar quedaran libres. En cuanto a las ciudades de su propiedad. En el caso de que se haya de rescatar de mano de un levita, lo vendido - una casa que es propiedad suya en la ciudad - quedará libre en el jubileo; porque las casas de las ciudades de los levitas son su propiedad en medio de los israelitas. Yo soy Iahvé, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán y ser vuestro Dios.

Si se empobrece tu hermano en asuntos contigo y tu lo compras, no le impondrás trabajos de esclavo; estará contigo como jornalero o como huésped, y trabajará junto a ti hasta el año del jubileo. Entonces saldrá de tu casa, él y sus hijos con él, volverá a su familia y a la propiedad de sus padres. Porque ellos son siervos míos, a quienes yo saqué de la tierra de Egipto; no han de ser vendidos como se vende un esclavo. No serás tirano con él, sino que temerás a tu Dios.

Si el forastero o huésped que mora contigo adquiere bienes, y, en cambio, tu hermano se empobrece en asuntos con él y se vende al forastero, al que mora contigo, o a algún descendiente de familia de forastero, después de haberse vendido le quedará el derecho al rescate: uno de sus hermanos podrá rescatarlo. Lo rescatará su tio paterno, o el hijo de su tío, o algún otro pariente cercano suyo dentro de su familia, o, si alcanzan sus recursos, él mismo podrá rescatarse. Contará con su comprador los años desde el de la venta hasta el año jubilar; y el precio se calculará en proporción de los años, valorando sus días de trabajo como los de un jornalero. Si faltan todavía muchos años, en proporción a ellos devolverá, como precio de su rescate, una parte del precio de venta. Si faltanpocosaños hasta el jubileo, se le calculará en proporción a ellos, y lo pagará como rescate, como quien trabaja a jornal año por año. No permitas que se le tratecon tiranía ante tus ojos. Si no es rescatado por otros, quedará libre el año deljubileo, él y sus hijos con él. Porque a mi es a quien sirven los israelitas; siervos míos son, a quienes yo he sacado del país de Egipto. Yo, Yahve, vuestro Dios». (Libro del Levítico 25).

Esta institución jubilar nunca se realizó totalmente, hasta las últimas consecuencias. Era más un deseo que una realidad. Por eso los profetas anunciaban la llegada del Mesías, que establecería el verdadero año jubilar, año de gracia y de perdón. Jesús habla de esto al empezar el evangelio:

«Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha envidado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor». Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y les dijo: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha  cumplidohoy». (Lc 4, 14ss).

Con Cristo se establece definitivamente el tiempo de la gracia y de lasalvación. Con su Encarnación, Muerte y Resurrección han comenzado ya los tiempos definitivos. Todos los días y todos los lugares son buenos para encontrarnos con la misericordia de Dios. Si la Iglesia celebra jubileos especiales en fechas y lugares especiales es para repartir de una manera abundante entre sus hijos las gracias que nos ha merecido Cristoy para concienciar a los fieles de la gran necesidad que tenemos dc la misericordia de Dios. Al mismo tiempo, el jubileo nos invita a ser misericordiosos con los demás, como Dios lo es con nosotros. Al mismo tiempo que recibimos el perdón de Dios, hemos de estar dispuestos a ofrecer nuestro perdón a los hermanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN LA TRADICION DE LA IGLESIA

Siguiendo la tradición bíblica, cada vez que la Santa Iglesia convoca un Año Santo o Jubilar, ofrece a los fieles un tiempo especial de gracia y de conversión. Especialmente, invita a los tibios en la fe o a los alejados a recuperar una relación de amistad con Cristo y con su Madre. Si se dice «Año Santo» es porque está llamado a promover la santidad de vida de los cristianos, consolidando la fe y la esperanza y favoreciendo la práctica de la caridad. Los jubileos pueden ser «ordinario» y «extraordinarios».

Los jubileos «ordinarios» se celebran cada 25 años para toda la Iglesia universal, especialmente en Roma, en los Santos lugares y en aquellos santuarios que el Obispo determine para su diócesis. El primero se celebró en 1300. El éxito fue tan grande que se estableció celebrar uno cada 100 años.

En 1350 llegaron tantas peticiones a Roma, que se estableció una periodicidad de 50 anos. Posteriormente hubo otros cambios en las convocatorias llegándose a celebrar cada 25 anos.

En algunos lugares particulares, como en Santiago de Compostela, Santo Toribio de Liébana y Caravaca de la Cruz, también se celebran jubileos ordinarios cada 7 años.

Los jubileos «extraordinarios» pueden ser convocados por el Papa para toda la Iglesia universal (Año Santos de la Redención de 1983, Año Santo Mariano de 1988, Año Santo del Rosario de 2003) o pueden ser convocados por el Papa o por el Obispo de una diócesis para una familia religiosa o una ciudad o un santuario, con motivo de la celebración de un aniversario importante. Este es el caso del Jubileo Jacobeo en la Parroquia de Santiago Apóstol del barrio de Santa Lucia, en Cartagena.

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EN EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA

El Catecismo de la Iglesia Católica recoge las normas del DERECHO CANÓNICO y los principales contenidos de la fe de la Iglesia sobre el jubileo v las indulgencias, presentándolos de una manera sintética.

«La Indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que  un fiel dispuesto  y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y delos Santos. La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente. Todo fiel puede ganar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las Indulgencias tanto parciales tomo plenarias» (CIC, N. 1471).

«El pecado grave nos priva de la comunión con Dios y por ello nos hace incapaces de lavida eterna, cuya privación se llama la «pena eterna» del pecado. Por otra parte, todo pecado, incluso venial, entraña apego desordenado a las criaturas que tienennecesidad de parificación, sea aquí abajo, sea después de la rnuerte, en el estado que se llama Purgatorio. Esta parificación libera de lo que se llama «pena temporal» del pecado... El perdón del pecado y la restauración de la comunión con Diosentrañan la remisión de las penas eternas del  pecado. Pero las penas temporales delpecado permanecen. El cristiano debe esforzarse, soportando pacientemente los sufrimientos y las pruebas de toda clase y, llegado el día, enfrentándose serenamente con la muerte, por aceptar como una gracia estas penas temporales del pecado; debe aplicarse, tanto mediante las obras de misericordia y de caridad, como mediante la oración y las distintas practica de penitencia, a despojarse completamente del “hombre viejo”y a revestirse del «hombre nuevo» (ver Ef4,24)» (CIC 1472-1473).

Juan Pablo II, en la Bula de Convocación del Gran Jubileo del año 2000 (n.lO),nos ofrece una apretada explicación de la gracia que recibimos en los jubileos: «La Revelación enseña que el cristiano no está solo en su camino de conversión. En Cristo y por medio de Cristo la vida del cristiano esta unida con un vinculo misteriosos a la vida de todos los demás cristianos enla unidad sobrenatural del Cuerpo místico. De este modo se establece entre los fieles un maravilloso intercambio de bienes espirituales, por el cual la santidad de uno beneficia a los otros mucho más que el daño de su pecado les haya podido causar. Hay personas que dejan tras de sí como una carga de amor, de sufrimiento aceptado, de pureza y verdad, que llega y sostiene a los demás. Es la realidad de la «vicariedad», sobre la cual se fundamenta todo el misterio de Cristo. Su amor sobreabundante nos salva a todos. Sin embargo, forma parte de la grandeza del amor de Cristo no dejarrnos en la condición de destinatarios pasivos, sino incluirnos en su acción salvífica y, en particular, en su pasión. Lo dice el conocido texto de la carta a los Colosenses: «Completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, a favor de su Cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1,24)... Esto es lo que se quiere decir cuando se habla del «tesoro de la Iglesia» que son las obras buenas de los santos. Rezar para obtener la Indulgencia significa entrar en esta comunión espiritual, y por tanto abrirse a los demás».

          

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TIEMPO JUBILAR JACOBEO EN EL TEMPLO PARROQUIAL DE SANTIAGO APOSTOL

/.Que nos ofrece este Jubileo?

En primer lugar, la oportunidad de profundizar en nuestra propia identidad, en nuestra historia, en la herencia de fe y devoción que nos dejaron nuestros mayores.

Un acontecimiento intensamente espiritual, por el que la Iglesia hace un llamamiento a todos a convertirnos de corazón a Dios que es fuente inagotable de misericordia, y a fortalecer nuestra fe en Jesucristo, el único Salvador.

Un tiempo privilegiado de reconciliación con Dios y con loshermanos, mediante la gracia de las indulgencias que la Iglesia concede a cuantos visiten este Templo Parroquial durante el periodo concedido, con las debidas condiciones.

Una oportunidad de profundizar en la devoción al Apóstol Santiago, fortalecer y dar a conocer esta venerable Tradición Diocesana, afianzando nuestras raíces cristianas y apostólicas.

Una ocasión de testimonio cristiano y evangelización en medio de nuestra sociedad crecientemente secularizada.

/.Que es la Indulgencia?

Es el regalo de la gracia de Dios, que se nos ofrece de manera abundante para sanar las heridas espirituales que en nosotros dejan lospecados y para damos fortaleza en nuestro camino de la vida. Igual que las heridas del cuerpo dejan cicatrices, aunque estén curadas, los pecados dejan «cicatrices» en el alma, aunque estén perdonados (nos acostumbramos a pecar y nos cuesta ser mejores, tendemos a repetir los mismos pecados, se enfría el fervor, etc.) La indulgencia sana esas heridas espirituales que nos hemos causado a nosotros mismos con el pecado y nos da la gracia necesaria para ser mejores. «La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos» (Código de Derecho Canónico, 992).

cómo se lucra la Indulgencia Plenaria?

Durante este Año Jubilar, LA PENITENCIARIA APOSTÓLICA, por mandato del Sumo Pontífice, ha concedido INDULGENCIA PLENARIA a los fieles cristianos, que verdaderamente arrepentidos de sus pecados, peregrinen y visiten con devoción, de forma individual o en grupo, el Templo Parroquial de Santiago Apóstol de Cartagena, en el barrio de Santa Lucía, y asistan devotamente a las funciones sagradas allí realizadas en su honor, o que, al menos, durante un prudente espacio de tiempo se dedican a la oración mental, concluyendo con el Padrenuestro, el Credo y la invocación a la Santísima Virgen María y al Apóstol Santiago.

Para ello deben cumplirse las siguientes condiciones:

  1. La peregrinación propiamente dicha al Templo Parroquial.
  2. Estar arrepentido de sus pecados.
    1. Pedir perdón a Dios y a la Iglesia mediante la Confesión
      Sacramental  
      y recibir el Cuerpo de Cristo en la Santa
      Eucaristía, ambas o una u otra, pueden hacerse en el mismo día
      elegido para ganar la Indulgencia, o bien 15 días antes o después.

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   4. Orar por las intenciones del Papa.

5. Realizar algún gesto de conversión (una oración por alguien que lo necesite, una limosna para la corona de caridad, visitar a un enfermo, perdonar al que nos ha agraviado, etc.

 Dicha Indulgencia Plenaria, puede aplicarla cada uno por sí mismo o por sus difuntos como sufragio.

Los impedidos: enfermos o ancianos, pueden ganar la indulgencia desde sus hogares, aunque no puedan ir al Templo, siempre que cumplan con las condiciones ya expuestas.

¿Cuándo puede lucrarse la indulgencia plenaria?

En este Año Jubilar Jacobeo puede lucrarse:

A)En los días en que, solemnemente, se abrirá (2 de enero) y se clausurará (1 8 de diciembre) el Año Jacobeo;

B)En la fiesta del Apóstol Santiago el Mayor (25 de Julio)

C) En los demás días de fiesta que se determinen con el consentimiento del Ordinario del lugar;

  D)Cuantas veces acudan al Templo como peregrinos en grupo por motivo de devoción;

  E)Una sola vez al día cuando cada fiel individualmente peregrine al Templo.

 

 

                    UNA CORONA DE CARIDAD PARA SANTIAGO

 

Las limosnas penitenciales de los peregrinos al Apóstol, durante este tiempo de gratia y conversión, van a tener por destino una actividad de Caridad y Solidaridad, como fruto y expresión de este Año Jubilar Jacobeo.

ADQUISICIÓN o CONSTRUCCIÓN DE UN LOCAL para servicio de las CÁR1TAS parroquiales de los Barrios de SANTA LUCÍA (P. Santiago Apóstol) y LOS MATEOS (P. San Isidoro).

  • Dependencias para despacho de acogida, talleres, clases de apoyo...
  • Adecuación para el trabajo con los marginados de estos barrios.
  • Ropero.
  • Almacén y dispensario de Comida.
  • Cocina y comedor.
  • Duchas y aseos

Las limosnas podrán realizarse en el propio Templo o bien en el número de cuenta de la CAM: 2090 0148 11 0100291638

 

 

 

 

 

 

                                             ORACION JUBILAR

 

Glorioso Señor Santiago,

Apóstol de España y nuestro padre en la fe

que viniste a esta Nación, como mensajero divino

para predicar la Luz del Evangelio,

 y pusiste por vez primera tus huellas,

al desembarcar en el puerto de Cartagena,

en  las playas de Santa Lucia,

y dcsde aqui comenzaste tu abnegada labor

de conquista entre los españoles;

por el gozo que sentiste cuando,

después de varios años de sacrificio

tuviste la dicha de que viniera a visitarte, consolarte y fortalecerte

la  Santísima Virgen María, en carne mortal, a Zaragoza,

pedimos tu intercesión para que se nos conceda espíritu de abnegación y apostolado, y así colaboremos en la conquista de las almas para Cristo, especialmente en los niños y en la juventud, y el Reino de Dios brille en toda la tierra.

Protege a nuestras familias.

Ruega por las intenciones del Papa Benedicto XVI

y para que vivamos en paz y en justicia, y un día merezcamos

alcanzar la eterna bienaventuranza. Amen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HIMNO A SANTIAGO

(Poesía de J. Barcia / Música de M. Soler)

 

Santo adalid, Patrón de las Españas,

 amigo del Señor.

defiende a tus discípulos queridos,

 protege a tu nación.

Las armas victoriosas del cristiano,

venimos a templar en el sagrado y encendido fuego

 de tu devoto altar.

Firme y segura como aquella columna

que te entregó la Madre de Jesús, será en España la santa Fe cristiana, bien celestial que nos legaste tu.

Firme y segura, como aquella columna que te entrego la Madre de Jesús,

 será en España la santa Fe cristiana,

 bien celestial que nos legaste tu.

¡Gloria a Santiago, Patrón insigne!

 Gratos tus hijos, hoy te bendicen.

A tus plantas postrados te ofrecemos

la prenda más cordial de nuestro amor;

 defiende a tus discípulos queridos, protege a tu nación. ¡Protege a tu nación!

 

HIMNO  A SANTIAGO

Hijos todos de Santa Lucía

fervorososun himno cantad

al Apóstol de Cristo que un día

trajo a España la eterna verdad.

De sus plantas las huellas primeras

 Nuestra  playa feliz recogió

 y en la arena de nuestras riberas

la evangélica luz refulgió.

Honor a Santiago

al Hijo del Trueno

Patrón celestial,

Apóstol glorioso

 de la España grande,

cristiana, inmortal.

Las tinieblas de la idolatría

su palabra de fuego ahuyentó;

junto al Ebro la Virgen María

su sonrisa de Madre le dió.

Compostela es la concha que encierra

susepulcro cual perla sin par;

prodigioso en la paz y en la guerra

 nos invita a pedir y a luchar.

 

         ACREDITACION O DIPLOMA DE LA PEREGRINACION

 

 

 

 

 

Se podrá solicitar en el Templo Jubilar, en los despachos o en la Sacristía.

 

 

 

 

 

Parroquia de Santiago Apóstol del Barrio de Santa Lucia en Cartagena, lugar donde esta Diócesis conmemora la gloriosa y antiquísima tradición "que asegura que el Apóstol Santiago el Mayor, al arribar a España, desernbarcó en las playas de Cartagena" (EX HOC LOCO OKTA FU/T HISPANIAE LUX EVANGEL/CA). a todos bs Fieles que llegan desde cualquier parte del Orbe de la Tierra con actitud de devoción y arrepentimiento de sus pecados, en peregrinació a este Templo, acredita ante todos los que van este documento que:

ha visitado devotísimamente  este sacratísimo Templo con sentido cristiano y ha participado en los actos religiosos en este Año Santo jubilar jacobeo.

En fe de lo cual, y deseando que e! Santo Apóstol le conceda las Gracias de esta Peregrinación, le entrego el presente documento refrendado con el sello Parroquial

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CREDENCIAL PARA EL CAMINO A COMPOSTELA

La Credencial viene a sustituir a los antiguos salvoconductos que utilizaban los peregrinos en la Edad Media para acreditar su condición en situaciones de peligro en las que podían encontrarse a lo largo del camino.

La credencial, además de identificar como peregrinos, son selladas en los pueblos por donde se pase, para sí obtener en Santiago la «Compostela», que es el documento que se entrega a los que hacen el camino a causa de la fe.

No debe olvidarse, por tanto, quien se es y que Cristo es la fuerza que empuja al peregrino a salir de su tierra y ponerse en camino. No valen documentos para identificar lo que somos en la vida, porque nuestra verdadera credencial está escrita en nuestro corazón de cristianos.

Consideraciones necesarias

Esta credencial es sólo para los peregrinos a pie, bicicleta o a caballo que desean hacer la peregrinación con sentido cristiano, aunque solo sea en actitud de búsqueda. La credencial tiene el objetivo de identificar al peregrino; por eso la institución que le presenta deberá ser una parroquia, cofradía, etc. La credencial no genera derechos al peregrino.

Tiene dos finalidades prácticas:

-    El acceso a los albergues que ofrece la hospitalidad cristiana del camino, y

Para solicitar La «Compostela» en la catedral de Santiago, que es la certificación de haber cumplido la peregrinación. La «Compostela» se concede solo a quien hace la peregrinación con sentido cristiano: devotionis affectu, voti vel pietatis causa (motivada por la devoción, el voto o la piedad) Y además se concede solo a quien hace la peregrinación hasta la llegar a la Tumba del Apóstol, al menos los 100 últimos kilometres a pie y a caballo o 200 en bicicleta.

La credencial del peregrino, por tanto, solo puede expedirla la Iglesia a través de sus instituciones (obispado, Parroquia, Cofradía, etc. o, en todo caso, a través de instituciones que estén autorizadas por la Iglesia). Solo así podrá concederse la «Compostela» en la S. A. M. I. Catedral de Santiago (Jornadas sobre el Ano Santo: noviembre 1993).

¿Como conseguir dicha Credencial?

Se podrá obtener en los horarios de despacho, en la Parroquia de Santiago Apóstol del Barrio de Santa Lucia, Cartagena. También puede solicitarse la «Bendición del Peregrino» en alguna de las celebraciones antes de iniciar el camino, donde se entregara esta Credencial de forma solemne y se invita a firmar en el libro de los peregrines a Santiago de Compostela.

INFORMACION

Grupos de Peregrinos

La visita o peregrinación en grupo, siempre que se pueda, se iniciara en la dársena de Santiago, donde se acogerá al grupo y se realizara el primer acto o estación jubilar, y, a continuación, se marchará en procesiónhasta la Parroquia donde se podrá celebrar la Eucaristía.

Dichos grupos deben , previamente, ponerse en contacto con el responsable de culto de la Archicofradía de Santiago o el párroco, para proporcionarles la información adecuada.

Vocal de Culto:

Dna. Paqui de Ledesma Aznar Telfno.: 96850 12 32//660 25 21 18

Párroco:

D. Ángel Obradors Rosique Telfno.: 968 50 28 17// 626 65 87 19

Horario de Apertura del Templo:

Dias laborales:   mañanas de 10:00 h. a 13:30 h.; tardes de 17:00 h. a 20:30 h.

 

Festivos:

 

mañanas de 10:00 h. a 13:00 h.

Horario de Despacho:

I.a Información necesaria para peregrinar a la Parroquia, o bien, para iniciar la peregrinación a Santiago de Compostela, yproporcionar la CREDENCIAL del Peregrino a Compostela, se podrá obtener en el despacho parroquial, con los siguientes horarios:

Tardes: Martes y Jueves    de 19:30 a 21:00 h. (Invierno)

de 20:30 a 22:00 h. (Verano)

Marianas: Miércoles         de 12:00 a 14:00 h.

E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Horario de Eucaristías Jubilares:

Diaria y Vísperas de Festivos: 19:00 h. (Invierno)

20:00 h. (verano)

Festivos: 11:00 h. (Invierno y Verano)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                 DI6CESIS DE CARTAGENA

        

 

LIC.    D.    MIGUEL    ANGEL    CARCELES    CARCELES,    ADMINISTRATOR APOSTOLICO SEDE VACANTB DE LA DlOCESIS DE CARTAGENA EN ESPANA.

Vista la solicitud que nos ha dirigido el Rvdo. D. Sebastian Chico Martinez, párroco de la Parroquia de Santiago Apóstol, en el Barrio de Santa Lucia de Cartagena, en la que se nos pide la concesión de un Ano Jubilar en dicha Parroquia coincidiendo con el AÑO SANTO JACOBEO, en Santiago de Compostela, el próximo 2010.

Considerando que, según una antiquísima tradición, el Apóstol Santiago, al arribar a España, desembarco en las playas de Cartagena, como lo consigna la inscripción ahi conservada: "Ex hoc loco orta fuit Hispaniac lux evangeltca".

Teniendo en cuenta el bien espiritual que este Ano Jubilar puede reportar, no solo a los feligreses de dicha Parroquia, sino a la Ciudad de Cartagena, e incluso a toda la Diócesis de Cartagena.

Por el presente

 

 

    

    DECRETO

CONCEDEMOS A LA PARROQUIA DE SANTIAGO APOSTOL, DE CARTAGENA, LA CELEBRACION DE UN ANO JUBILAR, EN LAS M1SMAS FECHAS EN QUE SE VA A CELEBRAR EL ANO SANTO JACOBEO DE 2O10, DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. Dicha celebración se vera enriquecida con el don de la Indulgencia, que se solicitará oportunamente.

Dado en Murcia, a diecisiete de junio de dos mil nueve.

 

 

SECRETARIA GENERAL DEL OBISPADO DE

 

                                    

 

    CARTAGENA

•f

MIGUEL angel carceles carceles administrador apostólico de la DIÓCESIS DE cartagena, en españa

 

JESÚS belmonte rubio ier-secretario general

 


 

           

 

 

 

 

 

 

 

PENITENTIARIA APOSTOLICA Prot. N. 558/09/1

BEATISSIME   PATER,

Reverendus Parochus Carthaginensis Paroeciae in Hispania, sub tit. Sancti lacobi Apostoli, sensus filialis devotionis erga Sanctitatem Tuam ex animo pandit, et revercnter exponit.

In praedicta Paroecia fervidus viget cultus erga S. Apostolum lacobum Maiorem, caelestem Patronum; at vero tota Civitas Dioecesisque Carthaginensis peculiarem hanc devotionem fovet. Qua quidera roborantur, exemplo et inter-cessione Sancti lacobi, virtutes Fidei, Spei et Caritatis, ad conformandam vitam iuxta evangelicam normam. Hoc etiam emolument! inde oritiir, quod ex spiritali conexione cum percelebri Sanctiiario ComposteUano, in fidelibus augetur sensus calholicitatis Ecclesiae, quae est Apostolica et Una cum Petro et sub Petro.

Cum vero recurrentibus annis, in quibus liturgica memoria Sancti lacobi in diem dominicam incidit, speciales gratia; solitas sint concedi christifidelibus pie invisentibus Ecclesiam Sancti lacobi Compostellanam. Carthaginenses populus, his spiritalibus donis aliquo modo sociari desiderant. Hoc laudandum desiderium Exc.mus Ordinarius Dioecesanus suum facit et benignitati Sanctitatis Tuae humilitercommendat. Et Deus. etc.

Die XIV Septembris MMIX

PAENITENTIARIA APOSTOLICA, de special! mandato Summi Pontificis, plenariam benigne concedit Indulgentiam, suetis condicionibus (sacramentali Confcssione, eucharistica Communione et Oratione ad mentem Summi Pontificis) rite adimpletis. christifidelibus vcre paenitentibus in forma iubilaei lucrandam, si paroecialem Sancti lacobi Apostoli Ecclesiam Carthaginensem pie inviserint et ibi sacris functionibus, in eiusdem honorem peractis, devote interfuerint, vel saltern, per congruum tcmporis spatium, piis vacaverint considerationibus. concludendis Oratione Dominica, Symbolo Fidei invocationibusque Beatae Mariae Virginis ac Sancti lacobi: a.- diebus quibus Anni lacobei celebrationes sollemniter aperientur atque claudentur; b.- die festo S. lacobi Maioris Apostoli; c.- aliis diebus festis, de conscn.su Ordinarii loci determinants; d.- quolies ad hanc ecclesiam devotionis causam tunnatirn peregrinati fuerint; e.- semel, die a singulis fidelibus libere eligendo. Praesenti pro hac vice valituro. Contrariis quibuslibet non obstantibus.

A De mandata 'fxc.mi Paenitentiarii

joannes fra,\'cisci;s GiRom, O. F. wDyConv. Ep. Tit. Metensis, Regens    

 

 

 

                                                 PENtTENCIARiA APOST6LICA

 

BEATlSIMO PADRE

El Rvdo. Párroco de la Parroquia de Santiago Apóstol de Cartagena en Españia, mantfiesta vivos sentimientos de filial devoción hacia Su Santidad, y con la debida reverencia expone:

En la citada parroquia existe un acendrado culto al Ap6stol Santiago el Mayor, patrono celestial; y no s6lo eso, la ciudad de Cartagena y aún toda la Diióesis vive esta especial  devoción. Con lo cual ciertamente se refuerzan, con el ejemplo y la intercesión de Santiago, las virtudes de la Fe, la Esperanza y la Caridad en orden a configurar la vida según la norma evangélica. En conexi6n con el gran Santuario Compostelano, el provecho es aun mayor, pues aumenta en los fieles el sentido de la catolicidad de la Iglesia, que es Apostólica y Una con Pedro y bajo Pedro.

Como en el discurrir del tiempo, en los anos en que la memoria litúrgica del Apóstol Santiago cae en domingo, suelen concederse gracias especiales a los fieles cristianos que piadosamente visitaren la Iglesia Compostelana de Santiago, el pueblo de Cartagena desea asociarse de algún modo a estos dones espirituales. Este laudable deseo lo hace suyo el Excmo. Ordinario Diocesano y lo recornienda  hurnildemente a la benignidad de Su Santidad. Y Dios. etc.

En el día  XIV de Septiembre de MMIX

La PENITENCIARÍA  APOSTOLICA, por especial mandato de Sumo Pontífice, concede benignamente la Indulgencia Plenaria, que han de lucrar en forma de jubileo, cumplidas las condiciones acostumbradas (a saber, Confest6n sacramental, Comuni6n eucarística y Oración por las intenciones del Sumo Pontífice), a los fieles cristianos verdaderamente arrepentidos de sus pecados, si visitan con devoción la iglesia parroquial de Santiago Apóstol de Cartagena y asisten devotamente a las funciones sagradas alii realizadas en su honor, o, al menos, durante un prudente espacio de tiempo se dedican a la oracifin mental, conctuyendo con el Padrenuestro, el Credo y la invocación a la Santísima Virgen María y al Apóstol Santiago:

  1. en los días en que se abre y se clausura solemnemente el Año Jacobeo;
  2. en la fiesta del Apóstol Santiago el Mayor;
    1. en los demás días de fiesta que se determinen con li consentimiento del
      Ordinario del lugar;

d} cuantas veces acudan allá como peregrinos en grupo por motive de

devoción; e) una sola vez, en el día en que cada uno de los fieles elija libremente.

Todo lo presente es válido para esta ocasión sin que obste nada en contra.

Por mandato del Excmo. Penitenciario Mayor

+Juan Francisco Girotti, O.F.M. Conv.

Obispo Titular de Meta